
PBS Wisconsin
Passport
Watch this video with
PBS Wisconsin Passport
Become a member of PBS Wisconsin, support your local community, and get extended access to PBS shows, films, and specials, like this one.
Sky High
-Quiero que sepas que para m ha sido un placer equivocarme a tu lado.
Me voy, pero te llevo conmigo, Blanca.
-Creo que deberamos hablar sobre lo que pas ayer.
-Se refiere a su historia con Maximiliano?
-Quin ha sido?
-He sido yo, Doa Blanca.
-Doa Blanca.
Est despedida.
Si Doa Blanca se va, no llegaremos a las fechas.
No va a cobrar usted hasta el ao que viene.
Y por supuesto olvdese de la paga extra de Navidad.
-Lo saba.
-Qu?
Que hay otra.
Crees que la ests engaando.
Me lo dijo ella.
-Entonces no sabe que eres t.
-Cuente algo de lo que vio aqu anoche.
-Aqu anoche?
Es que no s de qu me est hablando.
-Mejore su interpretacin.
-Pensaba que era la nica que lo sospechaba.
ra.-Qu sospechabas el qu?
-Pues eso, Enrique y Cla Por qu no lo s Por ti?
Pero, Mateo, a qu viene esto ahora?
-Que me la ests pegando con ese fantoche, Clara Qu te crees, que soy imbcil?
S... -Que yo no soy la amante del seor Otegui.
Que es Patricia.
-Has hablado con la marrana de tu novia?
Y?
Es ella?
-No, no es ella.
-Se lo has preguntado?
-Brbara, Es una tontera.
Olvdalo.
-La conozco?
S, seguro que la conozco.
S la conoce la tonta de tu novia... -Patricia.
-Yo quiero a Pedro, hija.
Lo querr siempre.
A ti te quiero ms que a nadie.
-Sabes lo que voy a hacer?
Que se lo voy a decir.
A partir de maana nada ni nadie va a impedir que yo est con Rita, primo.
-!
Pap!
-Manolito.
-Por un instante pens que podra hacerte olvidar un rato.
-De no haber sido por ti, esta noche habra sido una tortura.
-Para Airse y por Velvet.
Que juntas tengan un viaje largo y placentero.
Y por ti Sara.
Muchas gracias por confiar en nosotros.
-Salud.
-Y por qu no me invitas a pasar?
[ Alba Lliure: "Falling in love"] -Por fin en casa.
Ya vers cuando le cuente a mi to y a las chicas todo lo que nos ha pasado.
No se lo van a creer.
No me digas que Madrid no te parece mucho ms pequeo ahora?
-No baje esa, caballero.
Yo me quedo aqu.
-No vas a entrar?
-No.
Me voy a casa con mi mujer.
-Alberto, te pasa algo?
Has estado muy callado desde que salimos.
-No, estaba pensando en cmo agradecerle a Enrique la ayuda que nos ha brindado.
-Seguro que se te ocurre algo.
Bueno, gracias por el viaje.
Ha sido maravilloso.
[ msica suave] -Marqus de Zafra, caballero.
-Felicidades.
-No me esperaba este recibimiento.
-Venga aqu.
-El que t te mereces mi amor.
-Ral.
-Alberto.
-Las grandes hazaas solo son propias de los grandes hombres.
-Enhorabuena, Alberto, lo has logrado.
-Aunque algunos creyeran que fuera una prdida de tiempo.
-Bueno, menos laureles y ms trabajar, que todava hay que sacar adelante los uniformes y nosotros la nueva coleccin.
-He pensado anunciar la coleccin como se merece.
-Ah, s?
Y cmo es eso?
-Haremos una rueda de prensa.
Quiero que se entere todo el mundo.
-Una rueda de prensa.
-Nos vendr muy bien.
Ser una seal de fortaleza inequvoca para la competencia.
-Y a quin le puede interesar que dos empresas firmen un acuerdo?
-Enrique, cario, podras salir en las noticias de negocios.
-No quiero salir en las noticias de negocios.
-Quiero salir en todas las publicaciones.
Avisaremos a los pilotos, a las azafatas de Airsa a la gente ms relevante de este pas.
Vamos a hacer una fiesta de verdad.
[botella se descorcha] -Fiesta.
-Y quin va a pagar por esa fiesta?
-Pagar la empresa, porque nos lo podemos permitir y t lo sabes mejor que nadie.
Y adems ser una inversin publicitaria.
-Alberto tiene razn.
La subasta fue de maravilla.
-Y las ventas han subido.
-Es absurdo y es un gasto innecesario convocar a los medios para algo que podramos anunciar con una nota de prensa.
-Bueno, pero Velvet es algo ms que negocios.
Es imagen.
-Muy bien dicho.
Esta chica va a llegar muy lejos.
-Entonces, qu?
Chin chin.
-Claro que s.
Por Alberto.
Por su coleccin.
Por mi coleccin.
Nuestra coleccin... -Que s, nuestra coleccin -Por la presentacin a la prensa.
Alberto Mrquez, enhorabuena.
0-Chin chin.
-Muchas gracias.
[conversacin indistinta] -Se puede saber a qu ests jugando?
Ayer te enteras que Patricia y Enrique estn liados, y hoy... -Y hoy, no pasa absolutamente nada.
Mateo te agradezco mucho tu preocupacin, pero no es el momento.
-Todo bien.
-Tan bien que no me lo creo.
-Me voy a duchar.
Necesito despejarme antes de ir a las galeras.
[ msica en ingls] -Nueva York te ha sentado muy bien.
La idea de la rueda de prensa es magnfica.
Tienes que cruzar el charco ms a menudo.
Pero la prxima vez me llevas contigo.
-Claro.
Tengo que irme a trabajar, Cristina.
-Te veo en la cena.
-Vale.
ero gurdate algo de ese mpetu para luego.
Nos vendra muy bien para aumentar la familia.
-Ay, Rita, tenas que ver Nueva York, es increble.
Bueno, la verdad es que tienes la sensacin de conocerlo todo.
-Por las pelculas.
-S, pero todo es muchsimo ms grande.
-Ya, ya.
Muy bonito.
Y qu tal con Alberto?
-Muy bien.
Me llevo a un montn de sitios.
Fuimos a cenar un dinner.
-Qu es eso?
-Un sitio donde se comen hamburguesas.
-Ah, y nada ms.
-Y perritos calientes.
-Te ests haciendo la remolona.
-Qu quieres saber?
-Pues me ha contado todo se pe a pa menos lo que interesa de verdad.
-Carlos se present en Nueva York.
-Bueno.
-y lo que t quieres saber, Entre Alberto y yo no pas nada.
Y no porque viniera Carlos, no hubiera pasado igual.
-Puedo interrumpir la conversacin?
-To, no he podido traerle ningn regalo.
-Cul regalo?
T eres el regalo, hija.
Y lo orgulloso que me siento de ti.
-Gracias.
Y doa Elena?
Que tengo muchsimas ganas de contarle todo.
-Ha pedido la maana libre para hacer un recado pero por la tarde volver a estar por aqu.
-Muy bien.
Pues voy a seguir deshaciendo la maleta.
Luego os sigo contando.
-Bienvenida.
Rita.
-S.
Muchas gracias, don Emilio.
Buenos das.
-Contigo quera yo hablar.
Aquello que me dijiste en tu habitacin era broma, no?
-Dame pistas porque lo tengo nebuloso.
-Pues nada poca cosa.
Bsicamente que Pedro era el hombre de tu vida y que estabas enamorada de l desde siempre.
-Yo dije eso?
-Con otras palabras, pero en esencia, s.
-Pues tengo que vigilar la lengua cuando bebo porque se me va la cabeza.
[risas] Si adems ya no es tu novio.
-Pero lo fue.
-Bueno, pero lo trataste como un trapo.
-Y?
-Porque el pobre andaba como un perrillo por las esquinas.
Si se va a casar con la dichosa Rosa Mari.
-Eso es verdad.
-Pues ni pa ti ni pa nadie.
Para ella todo.
Venga.
[ msica en ingls] -Primo, Qu pas con Rosa Mari cuando me fui?
-Pues nada, la acompa a la pensin, llegu a la habitacin, me met en la cama.
Yo no s para qu me met en la cama, porque no he pegado ojo en toda la noche.
-Por qu?
-Cmo por qu?
Porque le he dicho a todo el mundo que me voy a casar con Rosa Mara Y ella no lo sabe.
Cmo se encuentra con Rita por los pasillos y si se lo diga.
Yo soy un fracaso humano.
Yo soy una vergu enza humana.
-Tambin es mala suerte que se presente justo ahora.
Primo -S?
-Vas a quedar fatal.
-Muchas gracias, primo, Me ests dando muchos nimos.
-Qu tienes que hablar con Rosa Mari.
-Qu le digo?
Oye, mira, Rosa Mara, le he contado a todo el mundo que me voy a casar contigo pero realmente de la que estoy enamorado es de Rita.
-Y me lo invent porque ella estaba con un hombre casado.
-No, no, no, no, no.
No es fcil.
-Oye, pues mira.
[silbido] -Que no, que no Que no.
Como si Rosa Mara quisiera casarse conmigo.
Yo tengo que evitar que se encuentren y escoger el momento adecuado.
-Momento para qu?
-Rosa Mara.
Rosa Mara, pues... El gran momento... el momento para, Para entregar estos paquetes.
No te haba dicho yo que te quedases en la pensin en la hora de mi trabajo?
-S pero el nio todo el da ah metido me vuelve loca.
Y se ha empeado en venir a verte.
-Pap, vamos a la calle a jugar.
-Manolito, hijo mo, es que yo tengo muchsimo trabajo.
-Y yo tambin.
As que os dejo solitos.
-Venga, adis.
Rosa Mara.
Mira, yo... -Oye.
Qu?
T ests muy raro.
Qu pasa?
-Que hay muchas moscas en esta poca del ao.
Os puedo dar una sorpresa?
Os vais al Retiro y os comis unas.
Unas castaas.
-Pero es que yo quiero estar contigo.
-Ya lo s, hijo mo, pero... vamos a hacer una cosa.
Te vienes a ltima hora de la tarde y dormimos t y yo juntos como los viejos tiempos Pero antes te vas a ir a comprar unas cositas y me regalas algo que yo tengo un cacao en la cabeza.
As que vamos.
Venga.
-Bueno, bueno.
Pero nos vemos luego, eh?
Que no me he devuelto de Alemania para estar metida con el nio en una pensin.
-No te preocupes Luego hablamos.
Disfrutad del da, que hace un da... -Ana?
Ana?
Uh, se ha quedado frita.
-Que no, que no estoy dormida.
Solo estoy cansada del vuelo.
-Pues se te va a pasar en cuanto veas esto.
Bueno, qu?
Hija, di algo.
No nos tengas as que yo los nervios los llevo fatal.
-De verdad habis hecho eso mientras yo no estaba?
-S.
-Haba que terminar los encargos de doa Aurorita.
Qu tal?
-Pero si son fabulosos.
ombre con tus diseos y las manos de Rita normal.
-Algo habrs hecho t tambin, no?
-Bueno.
-Chicas que al final nos convertimos en empresarias de postinos, lo digo yo.
Hay que sacar ms coleccin.
-No, si yo encantada Pero te recuerdo que entre los uniformes y la coleccin de Ral estamos hasta arriba de trabajo.
-Ya lo s, pero tenais que haber visto lo que yo vi en Nueva York.
-Rascacielos.
-No.
El futuro.
Mientras estaba all no paraban de venirme ideas a la cabeza.
Tenais que ver cmo va la gente all vestida.
Pero para eso tenemos que ser algo ms que un simple taller escondido en una habitacin.
Sabis que yo siempre quise ser diseadora y ahora s que lo voy a conseguir pero os necesito conmigo.
-Y es justo donde vamos a estar.
-Hombre, despus de este discurso como para no.
-Voy a hablar con doa Aurorita y voy a convencerla para que nos deje sacar nuevos modelos.
-Pues vamos a tener que ampliar la plantilla.
-Bueno, pues buscamos a alguien en el taller.
Y Pepita?
-Pepita es radio nacional En cuanto se lo propongamos, todo Madrid se entera de quin es Phillipe Ray.
Ahora, trabaja y cose bien.
-Oye, qu os parece Consuelo?
-Buena modista.
Ms vaga que la chaqueta de un guardia.
-Y esta es de un exigente.
-Pues nada Ancha Castilla.
Sagrario y no se hable ms.
-Sagrario no es pa Dios.
Es muy descuidada.
-Si tiene algo que comentar quiz podran compartirlo con el resto.
Ocurre algo?
-No, estoy dando unas indicaciones.
-Y Doa Elena?
-Est ausente y la estoy sustituyendo.
-Ah, pero para eso tenemos una jefa de taller que puede hacer su trabajo, es ms... -Ah, no, pero no hace falta.
-Pero yo no tengo ningn inconveniente.
-Que no, no de verdad.
Doa Blanca, por favor.
Puede venir un segundo?
Mire, doa Elena se ha ausentado y no vendr esta tarde.
Le importara hacerse cargo de las dos colecciones durante unas dos horas?
Ser poco tiempo.
Verdad, Ana?
-Claro.
Ser un placer trabajar con usted.
-Qu Dios la pille confesada.
-Muy bien, Seoritas.
-Doa Blanca.
Mire, los patrones de las faldas.
Puede asignar a dos chicas para que vayan pasando las telas, por favor.
-El largo debera tener un par de centmetros ms.
-As est bien.
-Esto no va a quedar bien.
En cuanto se engancha... -Lo quiero as.
-No s que le habrn contado pero no voy a permitir que me hable en ese tono.
-Esto no es nada personal.
Parece mentira que no me conozca despus de tantos aos.
Todos hemos incumplido las normas alguna vez, pero esto es trabajo, nada ms.
As que, por favor, haga lo que le pido.
-Descuide.
-Gracias -Ins, acompeme.
-No tenemos mucho tiempo para preparar.
Hay que avisar a Clara para que llame a todos los medios de comunicacin.
-Hecho.
-Y concertar una cita con Sara.
Quiero que Airsa forme parte... -Hecho.
Un fiel escudero siempre se adelanta a los movimientos de su seor.
-Me parece bien porque quiero que me ayudes a preparar el texto de la rueda de prensa.
-Qu s, necesitas un caf?
Qu digo un caf, un carajillo Tenemos que ponernos al da.
-Alberto... -Vamos al Pausa.
Has estado en el otro lado del mundo rodeado de mujeres bellas.
Quiero todos los detalles.
-Pens que lo que queras era tu regalo.
Tranquilo.
Tiempo al tiempo, Mateo.
[ msica en ingls] -Una botella.
Usada.
Este es el regalo que me traes de Nueva York?
-No es cualquier botella.
-Tiene restos de pintalabios.
-De quin son esos labios?
-No lo s.
-Adivnalo.
No lo adivinaras en tu vida.
Doris Day.
-No puede ser.
[risa] -Te lo prometo.
-Imposible.
-Se la quit de su mesa.
-No.
A Ana casi le da un patats.
Todo el mundo puede tener su autgrafo.
Pero quin tiene la marca de sus labios?
Considralo tu regalo de Navidad por adelantado.
-Muchsimas gracias.
Cmo me conoces.
-Y qu tal por aqu las cosas?
Cmo va con Clara?
-Pues como una pelcula de Doris Day.
Todo el da como el perro y el gato Pero con la diferencia que aqu no se sabe si la cosa acabar bien.
T qu tal?
-Carlos vino a Nueva York.
-Eso no debera ser un problema, es su novio.
-Ya lo s, pero pasaron la noche juntos y no pude, Mateo.
Me puede.
-Date tiempo.
Las heridas tardan en cicatrizar.
os dejarnos, no podem a Enrique tanto tiempo solo.
-Pero antes un brindis.
Por derrotar a nuestros enemigos y por los labios de Doris Day.
Y porque una noche ms vas a conseguir que duerma abrazado a una botella.
[risa] Es verdad.
[golpes a la puerta] -Adelante.
Lo siento, cielo, pero no es buen momento.
-Vengo a despedirme.
Esta tarde me voy a San Sebastin con la nia y no s cuando volveremos.
-As de repente?
-Ha llamado mi madre.
Al parecer mi padre tiene neumona y, bueno, est todo controlado, pero ya sabes que hasta que no le vea con mis propios ojos no me quedar tranquila.
-Claro, claro.
Lo siento mucho.
Dale muchos nimos de mi parte.
-Lo har.
Seguro que no quieres venir?
-Ya me gustara, pero es imposible.
Dale las gracias Alberto por tenernos as de empantanados.
-Bueno, entonces te llamar cuando llegue.
-Claro.
Buen viaje.
-Que vaya bien la rueda de prensa.
-Buenos das.
Me gustara hablar con el encargado por favor.
-Soy yo.
-Hola, soy Cristina Otegui.
Vengo por la fiesta que Galeras Velvet va a celebrar aqu maana.
-S, claro.
Qu necesita?
-Va a venir muchsima gente, as que quiero la zona central difana.
Que nada moleste.
Y me gustara organizar los reservados para poder charlar tranquilamente.
Que haya dos ambientes, aqu y all.
Y, usted cree que podramos preparar un cctel especial para la fiesta?
Algo nuevo, refrescante.
-Por supuesto -Podemos utilizar los vasos con el logotipo de Airsa.
Los que utilizan en los aviones y servirlo ah.
-Veo que la anfitriona perfecta vuelve a la carga.
-Brbara, qu haces aqu?
-Por desgracia vengo a decirte que no podr acudir a tu fiesta.
Me marcho esta misma tarde.
-Espero que no haya pasado nada malo con Enrique.
-No.
Bueno, mi padre est un poco pachucho y me gustara ir a visitarle a San Sebastin.
No te preocupes, no es nada grave.
-Lo siento muchsimo, Brbara.
-Ms lo siento yo que va a ser una fiesta pica y yo no voy a estar.
Pero nos vemos a la vuelta.
-Vale.
Buen viaje cario.
Que no sea nada.
-Muchas gracias.
-Has enviado la convocatoria de la rueda de prensa?
-S.
Acabo de hablar con el ltimo.
Qu eficiencia.
A qu peridicos has avisado?
-Pues ABC, Pueblo, Diario de Madrid Ya, Alcazar.
y de Radio: Radio Continental, Radio Nacional, y tambin a Cadena SER.
De revistas: A Garbo, a Hola, a Arte y Hogar, a Ilustracin Femenina, a Marisol, a Ello.
Y como es una aerolnea, tambin a Triunfo y Ama, que acaba de salir solo me faltan el Almanaque de Agromn y Sissi.
Pero si quieres tambin les puedo llamar.
-Clara, por favor, enterremos el hacha de guerra.
No te molesta que siempre estemos enfadados?
Estamos hechos el uno para el otro.
la fiesta?Y Solo me ests pidiendo cosas de la rueda de prensa.
Quin est organizando la fiesta?
-Cristina organiza la fiesta.
Ya sabes cmo es.
Yo solo distribuyo el trabajo como un buen jefe.
Cundo te vas a enterar que eres la nica mujer que me interesa?
-Buenos das.
-Buenos das, doa Sara.
-Mateo.
-Sara, me alegro mucho de verte.
El jet lag no te afecta.
-El acuerdo ya se ha cerrado, Mateo, no tienes que regalarme el odo.
Don Alberto?
-S, la est esperando.
-Sara.
Pasa por favor.
-Te mereces que te haya parado los pies as porque a ti te da igual que sea secretaria, mujer de negocios o hermanita de la caridad.
Si es que te da igual ocho que 80 con tal de que lleve falda.
Bueno, si no la lleva mejor.
-Clara, intentaba ser educado nada ms.
-S.
-Lo haremos aqu, en las galeras, si te parece bien.
-Como quieras.
A m lo que me importa es la coleccin.
Todo lo dems es publicidad para Velvet.
-Y tambin para Airsa, no?
-Podramos invitar a algunos pilotos y azafatas para dar ambiente.
Que los medios sepan que ambas empresas estn en sintona.
-Ya lo haba pensado.
Hablar con mi secretaria y que lo organice todo.
-Alberto, ests incmodo conmigo?
Ests tenso.
-Despus de lo que pas el otro da... -Deja de preocuparte.
Nueva York es cosa del pasado.
Alberto, si lo que crees es que he cado rendida a tus pies, qudate tranquilo.
No conozco el compromiso ni me interesa.
Mi propuesta iba por otro lado.
-Interrumpo?
-En realidad no.
Nos vemos maana.
-Hasta maana.
-Mateo.
-Sara.
Y a esta qu le pasa ahora?
Ya est, no me lo digas.
Os visteis en Nueva York, una cosa llev a la otra, te tir los trastos le diste calabazas y ahora est enfadada contigo por eso, cierto?
Alberto?
Alberto, si me dices que he acertado, me muero ahora mismo.
Por favor, Alberto.
No puede ser.
genio.
Cuntame, el pueblo necesita saber.
-Mi vida es muy complicada para meter a Sara en esto.
-No me lo puedo creer que te pasen a ti estas cosas.
Madre ma.
-Solo quiere sexo.
-Cmo?
-Es broma.
-Es broma o no es broma?
-Es broma.
-Es broma o no es broma?
Es broma?
Alberto, es broma?
No es broma.
Alberto No es broma.
Alberto, por favor, no... Espera, espera, espera, espera.
Cuntamelo.
Cuntamelo.
Necesitas a alguien que te aconseje en estos temas.
T no sabes.
Alberto, por favor.
No me lo puedo creer.
-Ta Rita.
-Pero, Manolito.
Ay, cmo ests?
Ay, djame que te achuche.
!
Pero cmo has crecido!
Y t qu haces aqu?
Que no ests en Alemania?
-Hemos venido a pasar la Navidad con pap.
-!
Ah!
Y cmo es que Pedro no me ha dicho nada?
-Porque ya sabes lo despistado que es este hombre.
-S.
-Qu tal, Rita?
-Pues aqu, muy bien.
Pero no tan bien como t.
Enhorabuena.
-Muchas gracias, pero enhorabuena por qu?
-Bueno, mujer, por qu va a ser?
Que ya me lo ha contado Pedro.
Ya sabes que ese hombre no tiene secretos.
-Rosa Mari, hija, la boda.
-La boda.
-Ya vers, Manolito, lo guapo que vas a estar llevando las arras a tus padres.
Bueno, a m se me hace tarde Ya, ya os veo luego.
S, eso.
Que, que me ha encantado verte, mucho.
-No habamos quedado en la pensin?
Oye, te he visto hablando con Rita, verdad?
-Pues s.
Y creo que tienes algo que contarme.
-S, la verdad es que s.
Tengo que contarte muchas cosas.
Manolito, por qu no te vas a jugar a las escaleras?
Que madre y yo tenemos que hablar de una cosita.
A ver... Cmo te digo yo?
Hay veces en la vida... Hay veces en la vida que la vida, la vida, la vida te arrastra, te arrastra como cuando te, cuando te arrastra una vaquilla, una capea y te revolea para arriba y para abajo y pierde la razn, pierde la cabeza.
No te asustes que, pues no me ha pillado ninguna vaquilla, vale?
-Ya lo s, Pedro, que no soy ninguna cateta.
Te refieres al amor, verdad?
-Exactamente, el amor, como, como me conoces mucho, Rosa Mara.
Es muy difcil lo que te voy a decir... -Que va a ser difcil, Pedro?
Que si quiero.
[risa] -Qu s, qu s quieres qu?
-Que lo s todo, bobo.
Que nos casamos.
Que me lo ha dicho Rita.
No te enfades con ella, la pobre no saba que yo no lo saba.
Qu ilusin, Pedro, !
qu emocin!
Cmo no voy a querer casarme contigo?
-A ver un tema.
Un tema... -Manolito.
Manolito, cielo, ven, que es oficial.
Pap y mam van a casarse.
Por fin vas a tener una familia.
-Y viviremos juntos?
-Pues claro que s, corazn.
Ay qu ilusin, Pedro, por Dios, !
qu ilusin!
[golpes a la puerta] -S.
-Hola.
-Hola.
-Bueno, dime.
Qu te han dicho los mdicos?
-Nada.
-Despus de marearme toda la maana.
me han dicho que todo est bajo control.
-Pero no te van a hacer ms pruebas?
Una segunda opinin siempre viene bien.
-Pues no, porque si ellos dicen que estoy bien, es que estoy bien.
-Tanto te molesta que me preocupe por ti?
-Bueno, me molesta que lo hagas sin necesidad, porque si yo me siento bien y los anlisis estn bien, dime qu necesitas para quedarte ms tranquilo?
-Tienes razn.
Tienes razn.
Est bien.
Lo siento.
Lo siento.
-No lo sientas tanto y acompame al taller.
Anda.
Me cambio en un momento.
-Pero t crees que lo mejor que puedes hacer...?
-Emilio.
-Est bien.
No digo nada.
Te espero.
-Seoritas, ya es la hora.
Hemos terminado por hoy.
Recojan sus cosas y dejen todo ordenado.
Y no quiero ver un hilo por el suelo.
Ya lo saben.
-Doa Elena.
No sabe cunto la he echado de menos.
-Y yo.
Enhorabuena por Nueva York.
-Bueno, enhorabuena a usted tambin, que nada hubiera sido posible sin su ayuda.
-Qu exagerada es.
-Buenas tardes.
-Don Alberto, necesita algo?
-Quera saber qu tal haba ido el primer da de los uniformes.
Enhorabuena por la parte que le toca.
-Hoy es el da en que me quieren poner colorada.
Gracias.
-Entonces cmo vamos?
-Bien, no me puedo quejar.
Est todo bastante avanzado.
-Podemos ver algo?
-Claro.
Hay patrones que estn prcticamente cerrados.
Es lo que habamos hablado.
-Cundo podramos tener el primer modelo?
-La semana que viene, sin falta.
-Muchas gracias.
A las dos.
-Gracias.
-Se encuentra bien, doa Elena?
-S, s, s.
No te importa que hablemos de esto maana?
-No.
No, no, vaya a descansar.
-Gracias.
-Y este lo podemos entregar maana mismo.
-Genial.
Oye Rita, nos ha dicho doa Aurorita que abramos un poco ms el cuello de ese vestido.
-Si abrimos ms el cuello le va a llegar el escote hasta las rodillas.
-Venga chicas, un ltimo empujn, que la semana que viene cobramos.
Y van a ser las mejores navidades de nuestra vida.
-Rita, me prestas un...?
Qu hacis?
-Nada.
-Estamos cosiendo unos vestidos para nosotras, para Nochebuena.
-Ya, y yo me chupo un dedo.
Qu est pasando aqu?
Por qu tenis todas estas etiquetas de Phillipe Ray?
Vosotras sois Phillipe Ray?
-Es Ana.
-En serio?
Me encanta Phillipe Ray.
-Bueno, somos las tres.
-Clara, por favor, no vayas a decir nada.
Si se enteran, nos echan.
-Bueno, es que esto me parece indignante.
Ya lo que me faltaba por or.
Vaya, vaya.
-Y desde cundo te importan a ti las normas de esta empresa?
-No, yo a m las normas me dan igual.
Lo que me fastidia es que no me hayis dicho nada.
Pero si es que yo me he comprado uno de tus modelitos y doa Aurorita no me ha hecho ni mal descuento.
Vamos, que si lo llego yo a saber... Seguro que os estis haciendo ricas.
Ya podra yo echaros una manita.
-Pues no s cmo, si no sabe ni enhebrar una aguja.
-Bueno, hija, algo sabr hacer.
-Guardar el secreto y punto.
-No.
Ya s lo que puedes hacer.
-Anda, que vigilanta.
Cunto talento desaprovechado.
-Calla y mira para el pasillo, a ver si nos van a pillar.
-Claro, es muy importante.
Hoy necesitamos tres mquinas de coser como sea.
-Normalmente lo hacemos en la habitacin, pero hoy o lo hacemos as o no llegamos.
-Bueno, pues quiero un vestido a cambio.
-Uno no, seis.
Venga, calla y vigila.
-Sabis lo que me ha pasado con Mateo?
-Esto es lo bueno de Clara, que no nos vamos a aburrir por las noches.
-Que habis roto otra vez?
-No ser por falta de ganas, que es que le gusta ms una falda, se le van siempre los ojos.
Yo ya no s si esto va en serio, si no, o si alguna vez lo fue.
-Pero si cuando empezaste con l ya sabas cmo era.
-Ya, si una vez le pill mirando el trasero a esta compaera vuestra, cmo se llama?
-Pepita?
-No, la otra, la que es vieja, la... -!
Clara!
!
No llames as a Esperanza, pobre!
[puerta se cierra] -Bueno.
-Habis odo que viene alguien?
-!
Ral!
!
Ral!
Rpido, guarda todo.
-!
Hola!
-!
Ral!
-Qu tal?
-Todo bien?
Qu hacis aqu tan tarde?
-Y usted?
-Yo me he olvidado la cartera y vena... Y vosotras?
-Viendo los diseos.
-Venamos a dar un paseo.
-Vinimos dando un paseo.
-Corto.
-Para echarle un vistazo a los diseos de Ana.
-Es que es mi primer da.
-Pero vamos, que ya bamos de vuelta a las habitaciones, verdad?
-S.
-S.
-Venimos de dentro y all no haba nada de nada.
-Nada de nada.
-Nada y menos carteras.
-Vamos, porque no va a estar.
Si estuviera la hubiramos visto, que no?
-Claro.
-Pues habr quedado en otro sitio.
-Pues claro.
-Voy a comprobarlo por m mismo, gracias.
Pues parece ser que no es totalmente cierto lo que me habis contado.
-Ay, Ral, vers, nosotras... -Nosotras est claro que no vemos ni tres en un burro aunque lo tengamos delante, porque, porque la cartera est aqu.
!
Vamos, que es un perro y nos muerde!
[imita ladrido] [risas] -Gracias.
-Pues nada, cada uno a su casa y Dios la de todos.
Buenas noches, buenas noches, seor De la Riva.
Que descanse usted.
-Por fin.
-Ay, Dios, crees que se lo ha credo?
-No.
-Cosa ms rara.
!
Jons!
Veo que se ha integrado a la perfeccin en la dinmica de las galeras.
Trabajo por el da y Pausa por la noche.
-A las duras y a las maduras, seor De la Riva.
Que descanse.
-!
Jons!
Creo que voy a necesitar de su ayuda.
Se trata de las chicas, de Clara, Rita, Ana y Luisa.
-Usted ir.
-Si trae algo entre manos, no s qu, pero estoy seguro que traman algo.
Necesito que lo averigu e para m.
Usted pasa mucho tiempo con ellas, se fan de a usted y evidentemente usted es muchsimo ms valiente que Pedro.
-Hombre, ah me ha calado.
Y qu saco yo de todo esto?
-Yo puedo hacer que Luisa caiga en sus brazos.
-Y eso qu ms me da?
-Anda, no se haga el tonto.
He visto cmo la mira, como un ratoncito a un trocito de queso.
-Yo no, que va, si es ella la que no me quita ojo.
-Ah, s?
Ah, bueno, pues entonces mi oferta no le interesa en absoluto.
Ya buscar otra, gracias.
-Qu hay que hacer?
-Os vais a casar aqu o en el pueblo?
-No s, Manuelito, no lo s.
que le siempre dice gustara casarse en el pueblo.
-Pues nos casaremos en el pueblo, si al final es lo que ella quiera.
-Mam es una mandona, siempre es lo que ella quiera.
-Pues s.
Oye, t ests feliz con la boda?
-Mucho.
-No lo ests tanto, que la vida da muchas vueltas.
Al final te arrastra como una capea.
-S, ya lo s.
-S.
-Cmo que t lo sabes?
-Los mayores y sus los.
T queras a la ta Rita, pero ahora quieres a madre.
-Cmo?
Cmo, cmo?
Eh, mrame.
Cmo que yo quera a la ta Rita?
-Pap, que soy pequeo, pero no tonto.
T queras a la ta Rita y ella a ti.
-Pero cmo me vas a creer a m?
T ests chalado?
-Que s, que yo me di cuenta.
-Pero eso era antes.
-T crees?
-No s.
Venga, a dormir.
[ msica suave] -Qu tal, cario?
Tu padre cmo est?
Bueno, me alegro.
El viaje bien?
S.
Voy a terminar un asunto y me ir para casa.
Claro que te voy a echar de menos.
Un beso muy gordo para las dos.
Adis.
-Jugando al marido perfecto?
-S jugar a muchas ms cosas.
[ msica animada] -Ah, s?
Y a qu?
-Bueno... [ msica animada] -Has terminado?
-S.
S.
Muchas gracias.
Qudese con el cambio.
-Gracias.
[ msica en ingls] -Esto no es lo que parece.
-Eso es lo mejor que se te ocurre decir?
Y t te ests riendo, torra?
-Lo siento.
-De qu te res?
-Brbara, por favor.
-De qu te res?
-Brbara, por favor.
Por favor.
-Enrique, vamos a casa.
-Enrique, creo que te esperan para cenar.
o que quieras,o l porque no te puedes llegar a imaginar lo retorcida que puedo llegar a ser.
Te espero en el coche.
[ msica en ingls] Desde cundo?
-Y desde cundo te ha importado?
Te doy todo lo que quieres.
Casas, vestidos, joyas... -Y ahora me has quitado la poca dignidad que me quedaba, Enrique.
!
Es la hermana de tu cuado!
-No estoy enamorado de ella, si es eso lo que te preocupa.
-Amor?
Pero si t no sabes lo que es eso.
No pienso dejar que me humilles pblicamente.
Si me he enterado que no sabrn los dems.
Enrique, quiero que la dejes.
-No.
Brbara?
!
Brbara!
[ msica en ingls] -Brbara.
-Gracias por haber venido a estas horas.
-Descuida, qu ha pasado?
Me dijeron que te marchabas a San Sebastin.
-Tena que verlo con mis propios ojos.
-Y ahora qu?
Qu piensas hacer?
-No lo s.
A ver, no es la primera vez que me lo hace.
Pero siempre haba sido con fulanas del tres al cuarto.
Al final va a ser verdad eso de que estamos destinados a repetir la historia de nuestras vidas.
Cuando era pequea, mi padre faltaba muchas noches y yo vea a mi madre llorar, y llorar, y llorar... pensaba: "Eso a m no me va a pasar nunca.
Nunca, nunca, nunca."
Y ahora mrame.
-Brbara.
-Mateo.
-Eres una mujer fuerte.
Esto no va a acabar contigo.
-!
Clarita!
-Luis, una botella de sidra para llevar.
Que el trabajo duro con una copa se lleva mejor.
Bueno, y con las que haga falta.
-No s al final va a resultar que, que adems de un golfo, eres buena persona.
No como el cabrn de mi marido.
Pero eso es algo que ya saba.
[ msica suave] -Brbara, no.
-No qu?
-No, no, no, no.
-Pero, bueno... -No creo que esta sea la solucin.
-Mateo, siempre has sido mi espinita clavada, eso no es nada nuevo.
-Brbara.
Tienes razn.
-Venga, te llevo a casa.
Vamos.
[sollozos] -Qu pasa, Clarita?
Qu ha pasado?
[llanto] Qu ha pasado?
-Qu pasa?
[ msica sensual] -Cmo andas de fuerza?
-Podemos dejarlo para maana?
Estoy agotado.
-Todo el da imparable y ahora justo ests agotado.
-No.
Te he echado mucho de menos.
Ser mejor que te pongas encima.
Brbara dice que es lo mejor para quedarse en cinta.
[ msica sensual] -Brbara.
Brbara, cario, tranquilzate.
Todo se va a arreglar, de verdad, te lo prometo.
-Buenos das.
-Escucha, ahora no puedo hablar.
T intenta descansar un poco.
S.
Ahora te llamo.
Un beso.
Cmo has podido hacer algo as?
-Veo que las noticias vuelan.
Cristina, yo no estoy casada ni comprometida.
Puedo hacer lo que me d la gana.
Enrique no puede decir lo mismo.
-Eso no te da derecho a meterte en medio de una familia.
El matrimonio es sagrado, Patricia.
-Eres ms ingenua de lo que pensaba.
-Y t eres muy lista, no?
Tienes respuestas para todo.
Pues contstame a esto.
a?
Qu crees que va a pasar a partir de ahor En qu posicin nos dejas a todos?
En qu posicin quedas t?
Te da igual, no?
No tienes escrpulos.
Pues tu error es... -Mi error?
Que yo sepa ramos dos.
Adems fue Enrique quien me busc.
-Y t te has abierto de piernas con el marido de otra.
o, Patricia, solo lo hacen las golfas.
-Perdona?
-Ya me has odo.
No tienes vergu enza, ni decencia ninguna.
Y que te quede bien claro, si fuera por m, no pasaras ni un da ms bajo este techo.
[ msica en ingls] Es que ya no quieres a tu mujer?
-No s de qu me ests hablando.
-De que tienes una familia y ests dispuesto a tirarla por la borda por un capricho.
-No se trata de eso.
-Entiendo que los hombres sois as, pero, Enrique, si todava la quieres... -Deja el amor para los cuentos y para las princesas.
El matrimonio es por encima de todo un acuerdo.
Y Brbara siempre ha estado conforme hasta ahora.
e le vas a decir a tu hija cuando crezca?
Cundo se vaya a casar con alguien que le haga lo mismo que t?
Enrique, Brbara te quiere.
No hundas a esta familia por un revolcn.
-Ocpate de tus asuntos, que bastante tienes ya.
-Hasta ahora te he defendido con todos.
Con Alberto, con tu mujer, pero ya no puedo ms.
Desde que has llegado no has parado de dar problemas.
Est claro que soy la nica que se preocupa por esta familia y si t no vas a hacer algo por salvar tu matrimonio lo har yo.
-Cmo est?
-Una alma en pena tiene ms vida, Ana.
No para de llorar.
Te juro que nunca hubiera visto as mi hermana.
h!
-S Mateo te juro que s.
-!
Calla, calla, calla, e Que ni te imaginas los esfuerzos que estoy haciendo para no ir y cantarle las cuarenta.
Por eso necesito que seas t la que le ponga una excusa a Mateo de que Clara no va a ir a trabajar hoy.
-Hoy?
Pero si es la rueda de prensa, Rita.
La van a matar.
-Ya, ya lo s.
Pero es que no nos queda otra.
Porque dice que no quiere verle, que no quiere hablar con l.
Y que como le digamos algo a Mateo nos mata y a nosotras.
-Pues a ver qu me invento yo ahora.
-Lo siento.
-Bancos?
A ver si Clara va a estar forrada y no lo s.
-Pues tena que ir a dos o tres, que la mand Alberto.
-Entonces estar aqu a media maana, no?
-No, porque luego tena que recoger a un familiar suyo en Atocha.
-En Atocha?
No me dijo nada.
-No, tampoco tiene por qu decrtelo, no me dijo ni que te avisara, que va a estar todo el da afuera.
-Esto es increble.
El da con ms trabajo y Clara de recados por ah.
bin -No pasa nada, no?
Por un da tam la puedes cubrir t, que para algo es tu novia.
Se puede saber qu mosca te ha picado?
-A m ninguna.
Y a ti?
-Ana.
-El deber me llama.
-Ya est todo preparado.
-Has ensayado ya el discurso?
Hoy es tu gran da.
-Con 50 veces es suficiente.
-Pues s.
-Alberto.
-Buenos das.
Nerviosa por la presentacin?
y no tengo mucho -Bueno, ho que hacer, la verdad.
Los uniformes an no se van a presentar.
-Bueno, no saba que estabais... Enhorabuena.
-Dmela solo a m, que soy el autntico afortunado.
-Queras algo, Enrique?
-S, he pensado que estara bien que Carlos se sumara a la rueda de prensa.
Al fin y al cabo, sin l, nada de esto habra pasado.
-No hace falta.
Ya tenemos a Sara en representacin de Airsa.
-Y l puede acompaarla.
-He dicho que no hace falta.
-La rueda de prensa la he organizado yo y tenemos que hacer las cosas a mi manera.
Disculpa, Carlos, no es nada personal.
-Deben de ser los nervios.
Nos vemos esta tarde.
-Hay algn problema?
-No, no te preocupes.
E l y Enric estn siempre as.
Carlos, tengo que ir a hacer unas cosas.
Muchsimas gracias por venir, me hace mucha ilusin que ests aqu esta tarde.
-No me lo perdera por nada del mundo.
-Luego te veo.
[ msica suave] -Despus de la rueda de prensa habr una fiesta en el Pausa, irn azafatas y pilotos, si quieres puedes ir con Carlos.
-Qu bien, ah puede ir.
-Sabes perfectamente que Carlos no pinta nada en esa rueda de prensa.
-Carlos es el primero que no quiere ir.
Pero hay maneras y maneras de decir las cosas y desde luego la que t elegiste no fue la mejor de todas.
-Y qu tena que hacer?
Ponerme de rodillas y pedirle perdn por decir lo que pienso?
-Me bastara con que no te hubieras comportado como un idiota.
Si me necesitas, estar en el taller.
Muy bonito, enhorabuena.
-Aqu tiene las celas con los marcados de patrones.
-Gracias.
-Doa Blanca, si no recuerdo mal, le ped la falda ms corta.
-S, lo s, pero estoy segura de que as quedar mucho mejor.
Lo otro sera demasiado vulgar.
-Ya, pero es que esto no es lo que yo le ped.
-Ana, llevo toda la vida trabajando en esto y he tenido que lidiar con muchos diseadores.
Hay cosas que sobre el papel quedan muy bien, pero que sobre la tela se convierten en un desastre.
Comprubelo.
-No.
No.
Entiendo que para usted es extrao, porque para m tambin lo es, pero ahora es usted la que debe acatar rdenes.
Respeto mucho sus aos de experiencia, pero las cosas ahora se van a hacer a mi manera.
Y si me equivoco, es mi equivocacin.
-Yo solo quera ayudar.
-Lo siento, no voy a entrar en una guerra con usted por cada detalle.
Quiero esto exactamente como se lo ped, lo quiero ya.
-Buenos das.
-Buenos das, doa Elena.
Cmo est?
-Bien, con muchas ganas de empezar, la verdad.
-Me alegro, porque no nos sobran manos.
Puede acompaar a doa Elena e indicarle en qu hemos estado trabajando ayer, por favor?
-Por supuesto.
-Gracias.
-Venga conmigo.
-Ahora s eres una diseadora de verdad y despus de esto, ya ests preparada para cualquier cosa.
[ msica suave] -Seor De la Riva.
Chicas, chicas.
Chicas, la seora Antua ha venido a recoger el vestido que dej para arreglar.
Decidme, por Dios, que est listo, que ya sabis el genio que gasta esa mujer.
-Pues no est listo.
-Cmo qu no?
-Que s, hombre.
-Luisa, bien te asienta esa bata.
-Ay, por Dios.
-Venga, anda.
-Muchas gracias, Margarita.
-Un momento, un momento, un momento, un momento.
-Sabes algo de lo nuestro?
-Pues no, todava no.
S que se traen algo, porque hace un rato estaban las tres en la habitacin de Ana, pero estoy hasta arriba de trabajo, seor De la Riva.
-Pero por favor, qu valor, qu trabajo, ni qu trabajo.
Ests todo el da saquendote.
Que no hago ms que verte saquearte todo el tiempo.
No crees que es el momento ahora?
-De escaparme?
-De ir al cuarto de Ana.
-No.
-S.
-No.
No.
No.
-S.
S.
S.
-Bueno.
-Van a estar un rato aqu trabajando.
Seguramente en un par de horas lo pasen por el cuarto.
Trae.
Ya le doy yo el vestido a la seora Artua, que le va a hacer mucho ilusin en verme.
!
Venga, vete ya!
[ msica cmica] -!
Espera, Pepita, que se me ha olvidado en el cuarto, si no, no lo puedo hacer!
[ msica cmica] -Ya hemos colocado los patrones en las telas y hemos empezado a cortar.
-Perfecto.
Tengo la sensacin de que mi ausencia no se ha notado en absoluto.
Y es porque eres una magnfica jefa de taller.
-Bueno, supongo que el mrito es de la experiencia.
Son muchos aos ya... Se encuentra bien?
-S.
Lo siento.
-Vamos a su habitacin.
Ana, avise ahora mismo a su to, por favor.
-Claro.
-Qu ha pasado?
-Se ha mareado.
-No, estoy bien, Emilio.
Tengo un poquito de anemia, nada ms.
-Entonces ser mejor que coja fuerzas y descanse, verdad?
-No quiero verla trabajando, eh?
-Quieren dejarnos solos, por favor?
-S, claro.
Volvamos al trabajo.
-Esto no es una anemia, no, Isabel?
-Emilio, por favor, vamos a dejarlo estar.
-No, no pienso seguir como si no estuviese pasando nada.
Y t tampoco deberas hacerlo.
Qu te han dicho los mdicos?
-Que no estoy mejorando.
-No s cunto tiempo me queda.
-Isabel, tal vez nos equivocamos.
Es posible que... Alberto merezca saber la verdad.
-No, no.
No puedo hacer eso a mi hijo.
No quiero que pierda a su madre por segunda vez.
-Y crees que es mejor impedir que la conozca?
Vas a ser capaz?
Yo creo que es ms lo que puede ganar, lo que podis ganar los dos, creo.
-Pero, no lo s.
Lo tengo que pensar.
Solo puedo prometerte eso.
-Vale.
-Gracias.
-Descansa.
Volver a verte ms tarde.
-S.
-Descansa.
-Cmo est?
-Bien, est, est ms tranquila.
-Pues yo no.
Esa mujer no tiene anemia, don Emilio.
Sea lo que sea, es ms grave que eso.
No creo que pueda seguir trabajando.
-Pues va a seguir hacindolo, me temo.
-Pero por qu?
Si necesita dinero, seguro que hay alguna manera de ayudarla, pero es evidente... -Le agradezco su preocupacin, pero va a seguir al frente de la coleccin Airsa.
-Doa Elena no puede estar al frente del taller.
Don Alberto necesita a alguien que est al pie del can.
-Deberamos decirle lo que ocurre... -No, y no insista.
-Pero, pero por qu?
Qu puede haber tan importante como para poner en riesgo su salud?
-Doa Blanca... -No, no pienso moverme de aqu hasta que no me d una respuesta.
-Doa Elena es la madre de don Alberto.
[ msica animada] -Se ha buscado el mejor sitio, eh?
Est bien?
-S.
Estaba pensando que todo esto es posible gracias a ti.
ce unos meses era solo un sueo y ahora lo has conseguido.
Has pasado pgina, de Alberto, de todo, de todo.
Has aprovechado tu oportunidad.
Ests contenta?
-Mucho.
-Me alegro, hija.
Hay ocasiones en que desaprovechar una oportunidad es como desaprovechar la vida.
-Cmo est doa Elena?
lanca me dijo que an sigue indispuesta.
-Mira, Carlos.
Ve con l.
Y celbralo como mereces.
Ana, Ana, y Clara?
-An no ha llegado.
-Qu?
Ests nerviosa?
-No.
-Alejandro, cunto tiempo.
Cmo ests?
-Ansioso por saber que nos tenis preparados, la verdad.
-Si te adelanto algo, mi marido me mata.
-Caballero.
-Alejandro Soto, del Ya.
Alberto Mrquez, mi marido.
-Encantado.
Si me disculpan.
-Hola, Sara.
-Hola.
-Nos conocemos?
-Creo que no.
Sara Ortega.
-Usted es la seorita Ortega.
Yo soy Cristina Mrquez.
-Alberto me ha hablado mucho de usted.
-Pues no se crea ni la mitad de lo que dice.
-A m me parece muy sincero, la verdad.
-Tenis mucha capacidad de convocatoria, eso es innegable.
-Dele la enhorabuena a mi mujer.
En el fondo vienen todos a verla a ella.
-Alberto.
-Mateo, cmo ests?
-No tan bien como t, Sara.
Creo que deberamos empezar, ya est todo el mundo.
-S, muy bien.
-Sara, me acompaas?
-Encantada.
-No me habas dicho que era tan guapa.
-Son solo negocio, no me fijo en esas cosas.
Tu padre.
-Por ellos.
!
Pap!
Qu bien que hayas podido venir.
-Me he hecho un hueco en el trabajo.
El xito de las galeras bien merece este esfuerzo.
No veo a Brbara, ha venido?
Ocurre algo?
-Tenemos que hablar, de Enrique.
[aplausos] -Buenas noches a todos.
Muchas gracias por venir.
Bienvenidos a Velvet.
Si les hemos citado en una noche tan especial, es porque queramos hacerles partcipes de una excelente noticia.
El acuerdo entre nuestra firma y las aerolneas Airsa para la confeccin de sus nuevos uniformes.
Por favor, preguntas.
-Antonio Garca, ABC.
Se van a dedicar a la confeccin de ropa para empresas?
-No.
Como sabe, Airsa no es una empresa cualquiera.
Es una aerolnea que se caracteriza por la excelencia en todas sus facetas.
Igual que nosotros en el mundo de la moda.
S.
-Francisco Contreras, Diario Pueblo.
De dnde surge la idea de la colaboracin entre las dos empresas?
-Sara, por favor.
-Buenas noches.
Cuando decidimos hacer frente al cambio de identidad visual de las aerolneas, sabamos que no queramos slo uniformes de trabajo.
Queramos transmitir la calidad de nuestra empresa.
Queramos dar al usuario una imagen que no olvidara fcilmente.
Y por eso recurrimos a los mejores.
Y francamente no se me ocurre un lugar mejor para mostrar la alta costura que un avin.
[risas] -El acuerdo con Airsa es muy importante y mi equipo y yo hemos trabajado muy duro para conseguirlo.
Estamos muy satisfechos con los resultados, que van a tener la oportunidad de contemplar dentro de muy poco, pero estaremos ms satisfechos an cuando la seorita Ortega haya estampado su firma en el documento.
[ msica suave] -Sara.
-Claro que todo el mundo sabe que un acuerdo no es tal sin un buen apretn de manos, as que por favor.
[aplausos] -T quin te has credo que eres, eh?
Cmo te atreves a monopolizar la rueda de prensa as?
-Y cul es el problema?
Que no has brillado lo suficiente?
Tanto inters tienes en figurar?
Adelante, hazlo.
.
A ver cmo se lo explicas a tus invitados, imbcil -Dame la cmara.
es ma,hace?
La cmara no se la voy a dar.
-No va a salir de aqu con esa cmara.
-Alberto, qu haces?
Qu est pasando aqu?
-Gracias, Ernesto.
Dale recuerdos a Marisa.
a os llamoima seman y os vens a cenar a casa.
Gracias.
Ya est.
Esa foto jams ver la luz.
La cuestin es que ahora debo un par de favores.
Y cuando llegue el momento no podr decir que no.
-Gracias, Gerardo.
-No me la des an.
Se acabaron las peleas y las discusiones, en pblico y en privado.
Est claro?
ndis a comportaros como dos adultos, o tendr que tomar medidas.
-No hay que sacar las cosas de quicio, ha sido un calentn.
-Hablo muy en serio.
Se acabaron las peleas.
r a comportaros como una familia a la fuerza.
Estas Navidades las pasaremos todos juntos en la casa de Bagueira, como la familia bienavenida que deberamos ser.
Estamos?
-Por mucho que se empee, hay cosas que no pueden forzarse.
-T te quedas.
Lo tuyo con Patricia se acab.
-Quin le ha dicho eso?
-Cristina.
-No me lo puedo creer.
-Y lo que yo no me puedo creer es que hayas sido tan estpido como para que te pillen y con la hermana de tu cuado.
Viniste a Velvet para quitarme trabajo, no para darme ms.
-Con el debido respeto, padre.
Mi matrimonio es un asunto personal, no es asunto... -!
Eres un Otegui!
Si esto llega a odos de la gente, en qu lugar nos deja?
-Lo he hecho todo por esta familia.
Patricia es trabajo, estando a su lado controlo sus acciones.
-Quiz era lo que pretendas, pero esa nia te hace contigo lo que quiere.
-Eso no es cierto.
-Demustramelo.
Djala y recupera a tu mujer.
[ msica emotiva] -Cmo ha ido?
-Tu padre quiere que pasemos las navidades con l, con Enrique y Brbara, familia feliz.
-Tan mal te parece?
Ha sido idea ma.
-Estamos hasta arriba de trabajo, Cristina.
No podemos salir as como as.
-Enrique necesita pasar ms tiempo con Brbara, sobre todo ahora.
Brbara ha descubierto que Enrique le es infiel.
Con tu hermana.
-Patricia?
No lo puedo creer.
Cmo te has enterado?
-Brbara me llam.
Imagnate qu cara se me ha quedado.
-Es que este desgraciado no tiene dos dedos de frente.
Perdona, pero l no es el nico culpable de lo que est pasando.
Tu hermana se ha portado como una cualquiera y ha estado a punto de romper un matrimonio con un beb... -Como si a tu hermano le hubiera importado el matrimonio antes de todo esto.
Parece que no le conoces.
-Perfectamente.
Y no creo que haya tenido que ponerle una pistola a Patricia en la cabeza para hacer nada.
-Mi hermana es una inconsciente, no te digo que no.
Lo que todava no puedo entender es cmo sigues defendiendo a tu hermano despus de todo lo que ha pasado.
-Es ella la que se ha metido en medio de una familia.
Es ella la que no ha sabido mantener la decencia, se ha compartido... -Brbara, no te consiento que sigas hablando as de mi hermana.
Es la nica familia que tengo.
-Tu familia?
Ojal pusieras el mismo inters en crear la tuya propia que en defender a esa desvergonzada.
-Qu haces, Cristina?
Tenemos que volver a la fiesta.
-Disclpate en mi nombre.
[ msica en ingls] -Manuelito, prtate bien, vale?
Dame un beso.
Ven aqu, primo.
Que coma solo lo de la bolsa, que luego se pone como una bola, vale?
Que se acueste pronto, que no duerma en calzoncillos, que te va a decir que quiere dormir calzoncillos, que duerma en pijama, y que no beba mucho agua, que luego se te mea encima y mea como mea el nio, eh?
-O sea, que coma lo que quiera, que se acueste cuando quiera, que duerma en calzoncillos y que mee por toda la habitacin, no?
-Primo.
-Es una broma, primo, que va a estar a cuerpo de rey.
-Oye, muchas gracias por cuidar de l, eh?
-Nada, hombre, que uno no se va todos los das a cenar con su futura esposa.
Oye, primo, t ests seguro de esto?
-Segursimo.
S, Rosa Mara quiere, Manolito quiere, yo... quiero.
Quieres, quieres, quieres, pero no lo parece, que pareces un becerro... -No hurgues ms en la herida, que lo mo cuesta, primo, por favor.
-Sonre, primo, sonre, que viene, que viene.
Dir que est muy guapa.
-Directamente.
Est muy guapa.
-Ah est.
-Ay, muchas gracias.
Pues ya estoy lista.
-Bueno.
Gracias por dejarme usar el bao.
-Nada, gracias al primo.
No vamos?
Que al final nos entretenemos.
-Venga.
Disfrutad, pareja.
-Adis.
-!
Hasta luego!
-To Jons, vamos a jugar al baln?
-No, vamos a jugar a una cosa mucho ms divertida.
Ven aqu.
-Coser es cosa de chicas.
-No, quejarse es de chicas.
-!
Qu rollo!
-Mira, guapo, hoy me he cargado este vestido y como se enteren se me cae el pelo.
As que te va a tocar esperar.
No quieres cenar un poco?
Ya es hora.
-S ya he cenado.
-Ya te lo has comido todo?
-S.
-Madre ma, si va a ser verdad que el cro es una lima.
Anda, juega un poco por ah.
Venga.
!
Manolito!
!
Manolito, deja eo que me buscas la ruina!
-Pero qu est pasando aqu?
-!
Luisa!
Pues nada, eh?
El nio, que se lo estoy cuidando a Pedro y a Rosa Mari y se me ha escapado de la habitacin y ha venido aqu.
-!
Mentira!
El to Jons ha venido aqu a coser.
-Cmo a coser?
Pero si este vestido es nuestro.
Me vas a decir ahora mismo qu est pasando aqu o llamo a don Emilio y se lo cuentas a l.
-No, no, no.
Est bien, est bien, est bien.
El seor De la Riva crea que estabais haciendo algo raro y me pidi que investigara.
-No me lo puedo creer.
Has estado espindonos?
Pero t quin te crees que eres?
-No, que no, que no me dio tiempo.
Me col en el dormitorio de Diana y sin querer romp este vestido.
si esto es el colmo.
Nos espas y nos rompes la ropa?
-Pero ya est arreglado.
-Pero y t desde cundo sabes coser?
ujer, hay muchas cosas de m que no sabes.
Me crie con mi madre y mis tres hermanas.
No se lo vas a decir a don Emilio, verdad?
-No.
Se me ocurri una cosa mejor.
T conoces a Phillipe Ray?
-No.
No.
-Pero qu invento es ste?
-Estoy tirando a la basura todas las cosas de Mateo.
-Un trofeo de pesca?
-No, esto es de Pedro.
artas de amor c que me escriba en el pueblo.
Y su gorra del servicio militar.
-Por Dios, te llevas todo esto al rastro y te forras, eh?
-S, hija, s, tengo de todo.
Y de Mateo, qu tengo?
Nada, no tengo nada.
No tengo ni la cuenta de nuestra primera cita.
Nada, ni un recuerdo, ni un regalo, nada.
Y eso es la prueba de que nuestra relacin no significaba nada.
Es que no s cmo he estado tan ciega y no he visto que nuestra relacin no tena ningn futuro.
ueno, no tienes -B cachivaches de Mateo, y eso qu ms da, Clara?
Si lo que sientes por l es mil veces ms fuerte que lo que hayas sentido por ningn novio antes.
Solo hay que ver lo que hayas montado.
Llevas todo el da en camisn y sin maquillarte.
Eso no pasaba desde... Eso no ha pasado nunca.
-Y qu se hace, Rita?
Cmo se olvida?
-Si yo lo supiera.
-Madre ma, ahora s lo que siento un eunuco.
Has echado un vistazo?
Este es el paraso, yo solo pensando en una.
Hola, qu tal?
Nos pones dos ms, por favor?
Qu tal con Cristina?
-Se ha marchado a casa, no tena ganas de fiesta.
-A ti se te nota emocionadsimo, eh?
-No soy la mejor compaa para esta fiesta, no?
Dnde est Clara?
-T sabrs.
Ha estado todo el da fuera con el asunto de los bancos que le pediste.
-Yo no le he pedido que fuera ningn banco.
-Ana me dijo que t le ordenaste un no s qu de los bancos.
-Yo?
-Entonces t no...?
Yo no.
erto, aqu est pasando algo y no me gusta nada.
Me voy.
-Permiso.
Me invitas una copa?
-Un borbn.
-Don Mateo, no puede estar aqu hasta las... -Estoy buscando a Clara.
-Pues no est, porque se ha ido a hacer recado.
-Rita, basta ya de excusitas, por favor.
Entra Ana y t, me estis volviendo loco.
Qu pasa?
-Esta es por Clara.
Y, bueno, a lo mejor porque yo tengo tensin acumulada por mis cosas, ya sabes.
-No, no lo s.
-Ah, no?
No sabe?
-No, no lo s, no lo s.
?
-No sabe lo que pas ayer por la noche .
Porque mi hermana s que lo sabe !
-Pero qu?
!
Por Dios -Usted y la devora hombres.
O va a decirme que no se vieron en el Pausa?
Eh?
-Clara nos... -S.
-Pero s... -!
Sinvergu enza!
!
Clara!
!
Clara, soy yo!
!
Ab!
!
Abre, por favor!
[golpes a la puerta] Podemos hablar esto como adultos?
!
Clara!
Entre Brbara y yo no ha pasado nada.
De verdad, nada.
pes a la puerta] A brame, brame, por favor, djame que te explique.
Clara, no me hagas esto, por favor, abre.
Clara.
[ msica emotiva] -Aburrido de tanto chiste de pilotos?
-Cansado, solamente.
-Hola.
-Un segundo.
Buenas noches.
-Habis montado una buena, eh?
arlos quera disculparme por lo de antes.
Estaba nervioso por la rueda de prensa y la he pagado con quien lo deba.
-Ni te preocupes, es normal.
Si aceptas un consejo, reljate con Enrique.
La vida es demasiado corta como para pasarla pelendote con jefes complicados.
-Tienes razn.
-Y mucha sed.
Queris tomar algo?
Un San Francisco?
-Perfecto, gracias.
-Alberto?
-Estoy bien.
-Gracias por disculparte, Alberto.
-Comprensivo tu novio.
Supongo que conmigo era mucho ms difcil, con este carcter que tengo.
-No es el momento.
-El momento de qu?
De decirte que me muero de celos cada vez que te veo con l?
-Alberto, por favor.
-Sigo enamorado de ti, Ana.
Nunca he dejado de estarlo.
-No sigas.
-Te quiero.
Te quiero igual que el primer da.
-Si supieras cunto he deseado volver a or eso.
Pero ha pasado demasiado tiempo.
Y demasiadas cosas, ests casado.
-Vmonos de aqu, por favor.
Olvdate de todo.
Vmonos.
-Anna.
Y aqu tenemos el San Francisco.
-Gracias.
-Te puedo presentar a dos amigos?
-Claro.
[ msica suave] -Es de mala educacin que el anfitrin sea el primero en marcharse de la fiesta.
Lo sabes, verdad?
Me llevas?
[ msica en ingls] -!
Padre, nieve!
-!
Prende, primo!
-Esta noche es Nochebuena?
-!
Manolito!
!
Pero bueno!
!
Rosa Mari y Pedro no os haba visto!
-Pedro me va a pedir la mano en Nochebuena, cenando con la familia.
-Cmo es posible que a da de hoy todava no haya descubierto nada de lo que traman esas chicas?
-Cuidado.
-Por los milagros.
Por un milagro en Navidad -Que falta nos hace.
[gritos] -!
Silencio, por favor!
-Todas las lneas de trenes y autobuses han sido cortadas ms all de la capital.
-Rita, t volveras atrs?
-Pero eso es imposible, Pedro, porque t ahora ests con Rosa Mari... -Y si no estuviera?
-Yo tambin tuve que renunciar a un hijo.
Me qued embarazada del hermano de don Rafael.
Neg que l fuera el padre y desapareci.
-Pero esa historia no es as.
Search Episodes
Related Stories from PBS Wisconsin's Blog
Donate to sign up. Activate and sign in to Passport. It's that easy to help PBS Wisconsin serve your community through media that educates, inspires, and entertains.
Make your membership gift today
Only for new users: Activate Passport using your code or email address
Already a member?
Look up my account
Need some help? Go to FAQ or visit PBS Passport Help
Need help accessing PBS Wisconsin anywhere?
Online Access | Platform & Device Access | Cable or Satellite Access | Over-The-Air Access
Visit Access Guide
Need help accessing PBS Wisconsin anywhere?
Visit Our
Live TV Access Guide
Online AccessPlatform & Device Access
Cable or Satellite Access
Over-The-Air Access
Visit Access Guide



Follow Us