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En Español: “La Puerta de Oro”
09/18/22 | 2h 8m 43s | Rating: TV-14
Luego de décadas de fronteras abiertas, y debido a la xenofobia, el Congreso pasa sus primeras leyes restringiendo la inmigración. En Alemania, Hitler y los Nazis comienzan la persecución de judíos causando que muchos traten de huir a países vecinos o a América. El presidente Franklin Roosevelt y otros líderes mundiales no pueden coordinar una respuesta a la crisis de refugiados.
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En Español: “La Puerta de Oro”
Narradora: El financiamiento de "Estados Unidos y el Holocausto," fue gracias a David M. Rubenstein, que invierte en personas e instituciones que nos permiten comprender el pasado y mirar hacia el futuro.
Y a estos miembros de la Better Angels Society: Jeannie y Jonathan Lavine, Jan y Rick Cohen, Allan y Shelley Holt.
La Fundacin Koret, David y Susan Kreisman.
Jo Carole y Ronald S. Lauder.
El fondo de caridad de la familia Fullerton.
La Fundacin de la familia Blavatnik.
Las organizaciones filantrpicas de la familia Crown, en honor a los miembros de las familias Crown y Goodman.
Y a estos miembros: La Fundacin Park.
La Fundacin Judy y Peter Blum Kovler, que respalda a quienes nos hacen recordar la historia de Estados Unidos y el Holocausto.
Gilbert S. Omenn y Martha A.
Darling.
Las Fundaciones Arthur Vining Davis, que invierten en nuestro futuro en comn.
a la Corporacin para la Difusin Pblica y a televidentes como usted.
Gracias.
Se recomienda discrecin.
Este programa incluye contenido para adultos y violencia grfica.
[msica] Narrador: En una soleada tarde de marzo de 1933, un empresario alemn y su familia salieron a dar un paseo al centro de Frncfort.
Otto Frank tom una fotografa de su esposa, Edith, y sus dos hijas: Margot, de siete aos, y Annelies, de tan solo tres.
Los ancestros de Otto haban vivido en Alemania desde el siglo XVI.
Eran comerciantes y banqueros, y no eran judos particularmente devotos.
Otto, un orgulloso oficial de la Gran Guerra, era un alemn patritico.
Pero en enero de 1933, Adolf Hitler asumi el poder y todo comenz a cambiar rpidamente.
Los judos, afirm Hitler, eran "parsitos", no alemanes.
Los matones nazis deambulaban por las calles de Frncfort y golpeaban al que creyeran que era judo.
La mayora de los amigos gentiles de Frank desaparecieron.
Su casero los inst a buscar otro lugar donde vivir.
A Margot la hicieron sentarse separada de sus compaeros en la escuela.
Otto: El mundo que me rodeaba haba colapsado.
Cuando la mayora de las personas de mi pas se convirtieron en hordas de criminales nacionalistas, crueles y antisemitas, tuve que enfrentar las consecuencias.
Y aunque me doli profundamente, comprend que Alemania no era el mundo entero y me fui para siempre.
Narrador: Cuando Otto Frank tom la fotografa de su familia, l y Edith ya estaban planeando mudarse a msterdam, en los Pases Bajos.
A comienzos de 1934 ya estaban viviendo en un espacioso apartamento soleado en un vecindario cerca del ro, junto a cientos de familias judas procedentes de Alemania.
Con el tiempo, intentaran buscar un refugio seguro en Estados Unidos, solo para descubrir que al igual que a un sinnmero de personas que huan del nazismo, casi ningn estadounidense quera dejarlos entrar a su pas.
Una produccin de Florentine Films.
Mujer 1: "Aqu, "en nuestras puertas baadas por el mar al atardecer, "estar de pie una poderosa mujer con una antorcha, "cuya llama es la luz de los prisioneros "y su nombre es 'Madre de los exiliados'.
"Su mano como faro brilla en bienvenida al mundo entero.
"Sus ojos dciles comandan la baha ventosa "enmarcada por ciudades gemelas.
'!Tierras de antao, qudense con sus historias pomposas!
', "exclama ella con labios silenciosos.
'Dadme tus cansados, tus pobres, tus masas amontonadas gimiendo por respirar libres'.
"Los despreciados de tus congestionadas costas.
"Enviadme a estos, los desposedos, "basura de la tempestad.
!Levanto mi lmpara al lado de la puerta dorada!".
Emma Lazarus.
Narrador: En 1883, Emma Lazarus, descendiente de judos portugueses que haban huido de la Inquisicin y encontraron refugio en Manhattan antes de la guerra de Independencia Estadounidense, escribi un poema en el que expresaba lo que la Estatua de la Libertad significaba para ella.
Pero, poco unos despus, Thomas Bailey Aldrich, un escritor cuya familia tambin haba vivido en Norteamrica desde la poca de la colonia, escribi otro poema en el que adverta lo que crea que le pasara a su pas si la puerta dorada permaneca abierta.
Hombre 1: Nuestras puertas permanecen abiertas y desprotegidas, y a travs de ella avanza una multitud salvaje y variopinta.
Qu extraas lenguas son estas en calles y callejones, acentos de amenaza ajenos a nuestro aire, !voces que alguna vez escuch la Torre de Babel!
Oh, libertad, !Diosa blanca!
Est bien dejar las puertas desprotegidas?
Peter: Creo que a los estadounidenses les cuesta mucho decidir qu clase de pas es el que quieren.
Para nosotros, Estados Unidos es ese pas del poema de la Estatua de la Libertad, "dadme a tus cansados, tus pobres".
Pero la realidad es que excluir y rechazar a las personas ha sido algo tan estadounidense como el pastel de manzana.
Estados Unidos y El Holocausto.
[msica] Daniel: Todos mis abuelos son inmigrantes de Europa Oriental, a excepcin de una abuela que naci aqu.
As que en cierto modo crec atormentado por relatos del, como le decan ellos: el viejo pas.
Atormentado por la historia del hermano de mi abuelo y de su familia, que vivan en una provincia en Polonia Oriental, y luego desaparecieron.
En lo nico que uno piensa es en que fueron consumidos por esa guerra a que arras con toda Europa.
Berln.
[msica] Narrador: Cuando comenz el rgimen nazi en 1933, en Europa haba nueve millones de judos.
Doce aos ms tarde, en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, por lo menos dos de cada tres de esos judos haban sido asesinados.
Daniel: Unir todas las piezas no es tan sencillo.
La magnitud real de lo que le pas a la gente... Es inconcebible.
Se escapa a la imaginacin.
Uno no sabe lo que son seis millones de personas.
Monumento a Treblinka.
Narrador: A medida que se desarrollaba la catstrofe de lo que se conocera como el Holocausto, los estadounidenses oan sobre la persecucin de los nazis contra los judos y otros grupos en la radio, lo lean en sus peridicos y revistas, y lo vean en los noticieros de cine.
Algunos estadounidenses respondieron denunciando a los nazis, haciendo protestas y boicoteando productos alemanes.
Algunos estadounidenses hicieron actos heroicos para salvar a algunos judos.
Ciertos funcionarios del Gobierno lucharon contra el papeleo y la intolerancia para traer refugiados judos a Estados Unidos.
Al final, Estados Unidos admiti unos 225,000 refugiados del terror nazi, ms que cualquier otra nacin soberana.
Y al derrotar a la Alemania nazi en el campo de batalla, Estados Unidos, Gran Bretaa, la Unin sovitica y sus aliados pusieron fin a la matanza de los judos sobrevivientes en Europa.
Pero en los aos en los que todava era posible escapar, los estadounidenses y su Gobierno demostraron no estar dispuestos a recibir ms all de una fraccin de los cientos de miles de personas desesperadas en busca de refugio.
Rebecca: El Holocausto altera cualquier concepto que tengamos del bien y del mal, de lo correcto y lo incorrecto.
Es una historia que nos confronta a todos, todo el tiempo.
Nos desafa como estadounidenses, como padres, como nios.
Nos desafa como vecinos y amigos a pensar en lo que hubiramos hecho, lo que pudimos haber hecho, lo que debimos haber hecho.
Y si bien el Holocausto fsicamente ocurri en Europa, es una historia que los estadounidenses tambin tienen que enfrentar.
Daniel G.: Como nacin nos contamos historias.
Una de estas es que somos un pas de inmigrantes.
Pero, en momentos de crisis, se nos hace difcil estar a la altura de esas historias.
Creo que el impulso no debera ser apuntar con el dedo a las personas del pasado y creer que en algn modo somos superiores a ellos, sino esforzarnos para comprender por qu existe esa tensin entre tener un ideal humanitario y cumplirlo en el terreno.
Nell: Parte de nuestra mitologa nacional es que somos buenas personas, que somos una democracia.
Y s, somos una democracia, y en nuestros mejores momentos somos buenas personas.
Pero esa es solo una parte de la historia, y creo que si vamos a felicitarnos por nuestra democracia, que s deberamos hacerlo, tambin tenemos que enfrentar ese otro lado.
Deborah: En los ltimos aos he comenzado a preguntarme qu tan serio es en realidad el compromiso de Estados Unidos con enfrentar algunas de las manchas oscuras en su historia.
Cmo podemos aprender del pasado?
En qu nos equivocamos?
Cmo podemos evitar equivocarnos la prxima vez?
Y si bien tenemos mucho de qu sentirnos orgullosos en este pas, el captulo de esta nacin y el Holocausto no es algo que nos haga quedar muy bien.
Gnther: Cmo trat Estados Unidos a sus potenciales refugiados?
Los refugiados perdieron la vida porque esas puertas, la puerta dorada no se abri por completo.
Episodio Uno - La Puerta Dorada (Inicios - 1938) [msica] Narrador: Durante siglos Estados Unidos fue casi siempre un pas de fronteras abiertas.
Recibi a personas de Europa y del Lejano Oriente, y por lo menos los toleraba como trabajadores, granjeros, soldados y pioneros, todos ellos necesarios para conquistar un continente y construir un pas.
Nell: Ese es nuestro lado bueno, nuestro lado receptivo.
Queremos recibir a personas trabajadoras.
El otro lado es el genocidio de los indgenas americanos, la expulsin de estos de sus tierras.
Y tambin estn los inmigrantes involuntarios, los africanos que fueron transportados a travs del ocano para convertirlos en una fuerza laboral que trabajara hasta morir.
La idea de los inmigrantes en un comienzo se ve muy bien, pero esa no es toda nuestra historia.
Narrador: Antes de la Guerra Civil, la mayora de los inmigrantes que haban llegado lo hacan del norte de Europa: Inglaterra, Escocia, Irlanda, Alemania, Holanda y Escandinavia.
Peter: Me llamo as por un ancestro que lleg al puerto de Boston en 1860.
Vena del condado de Cork, en Irlanda.
No tuvo que llenar nada, solo una tarjeta de desembarque para entrar.
En una poca en que la inmigracin era libre y abierta.
Despus se volvi ms y ms restrictiva.
Narrador: En 1882, el Congreso aprob la Ley de Exclusin de Chinos.
Fue la primera vez que Estados Unidos restringi la inmigracin de personas de cualquier lugar.
Pero entre 1870 y 1914, llegaron casi 25 millones de personas en su mayora del sur y del este de Europa.
Hablaban lenguas desconocidas, tenan otras costumbres, adoraban a Dios de otras formas.
Ese gran nmero de personas provoc una reaccin.
Hombre 2: "Los estadounidenses debemos darnos cuenta "de que los ideales altruistas "que controlaron nuestro desarrollo social "en el ltimo siglo, y el sentimentalismo sensiblero que volvi al pas 'un asilo para los oprimidos', "arrastra a este hacia un abismo racial.
"Esta generacin debe repudiar por completo "los alardes orgullosos de nuestros padres "al no haber hecho distincin entre 'raza, credo o color'.
"Contrario, sino dar vuelta a la pgina de la historia y escribir: 'Finis Americae'".
Madison Grant.
Daniel O.: No hablan nuestro idioma.
Pero no se parecen mucho a nosotros.
No tienen nuestra misma educacin.
Entonces alguien como Henry Adams va por Boston Common y lo describe en su autobiografa.
Ve a esta criatura, a un solapado Yitzhak o Yakov que apesta a los guetos, y grue un yidis gutural.
Qu era esa cosa?
Era completamente forneo.
Narrador: Entre los recin llegados de Europa Oriental haba ms de dos millones de judos en su mayora, huan de la pobreza, y muchos, de la violencia antisemita.
Algunos judos, que ya haban vivido en Estados Unidos por generaciones, tambin desconfiaban de los recin llegados.
Un rabino dijo: "Nosotros somos estadounidenses y ellos no.
Ellos roen los huesos de siglos pasados".
En 1910, Nueva York era el hogar de ms de un milln de judos, ms de una cuarta parte de su poblacin, haba muchos ms que en cualquier otra ciudad del mundo.
Peter: Las inquietudes sobre la urbanizacin, sobre la llegada de muchas personas analfabetas, incultas y relativamente sin educacin.
La sensacin de que las enfermedades eran un problema.
Todas estas preocupaciones se combinaron en una creencia de que los inmigrantes eran la causa y que por eso se deba contener la inmigracin.
Narrador: Muchos estadounidenses blancos protestantes temieron estar a punto de ser superados en nmero y que los recin llegados tuvieran ms descendencia.
Teman ser reemplazados.
Acogieron una pseudo ciencia que surgi en Gran Bretaa, llamada eugenesia, que afirmaba falsamente y sin evidencias que todo, desde la pobreza hasta la prostitucin, las discapacidades de lo que denominaban: 'debilidad mental', se podan eliminar si se lograba impedir que las personas que ellos consideraban como: 'socialmente defectuosas' se reprodujeran.
'La debilidad mental y otros rasgos tambin son hereditarios'.
Hombre 3: "Me gustara mucho "que se pudiera evitar por completo "que las personas equivocadas se reprodujeran; "y cuando la naturaleza maligna de estas "sea lo suficientemente manifiesta, "se debe hacer esto.
"Los criminales deben ser esterilizados, "y a las personas con debilidad mental debera prohibrseles procrear".
Theodore Roosevelt.
Nell: La idea era que las personas defectuosas tenan que dejar de reproducirse y las buenas tenan que reproducirse ms.
Segn la eugenesia negativa, hay que esterilizar a las personas equivocadas y exterminarlas.
Esa es la eugenesia que retomaron los nazis.
Narrador: La eugenesia se enseaba en las universidades.
Las sociedades mdicas la confirmaron.
Los clrigos la predicaban.
John D. Rockefeller y Andrew Carnegie la financiaron.
Y algunos de los estadounidenses ms prominentes la defendan.
Margaret Sanger, Alexander Graham Bell, e incluso Helen Keller.
Helen: Me parece que lo ms sencillo y lo ms sensato sera presentar casos como el de un beb deforme idiota ante un jurado de mdicos expertos.
Si las evidencias se presentaran abiertamente y las decisiones se hicieran pblicas antes de la muerte del nio, habra muy poco riesgo de errores o abusos.
Debemos decidir entre una humanidad buena y un sentimentalismo cobarde.
Narrador: Treinta y tres de los 48 estados terminaran promulgando leyes eugensicas que ordenaban la esterilizacin forzada bajo la tutela del Estado de personas consideradas "no aptas" fsica y mentalmente.
Individuos en prisiones, hospitales y asilos.
Ms de 60,000 estadounidenses, fueron esterilizados sin su consentimiento antes de que el ltimo de estos estatutos fuera eliminado de los libros en 2014.
La eugenesia tambin ofreci fundamentos racistas para aquellos que estaban convencidos de que la inmigracin se tena que restringir drsticamente.
Hombre 2: "El hombre de la vieja estirpe "est siendo desplazado de muchos distritos del pas "por estos extranjeros.
"Al igual que hoy es sacado "de las calles de la ciudad de Nueva York "por esa turba de judos polacos.
"Estos inmigrantes adoptan el idioma del estadounidense, "usan su ropa, roban su nombre "y estn comenzando a llevarse a sus mujeres, "pero casi nunca adoptan su religin "o comprenden sus ideales.
"Y mientras los sacan de su propio hogar a empujones, "el estadounidense mira al extranjero con calma "y recomienda a otros la tica suicida que est exterminando a su propia raza".
Madison Grant.
Narrador: Madison Grant fue un conservacionista ampliamente admirado: amigo de presidentes, fundador del Zoolgico del Bronx y responsable en parte de salvar la secuoya roja de California y conservar el bfalo, y fue fundamental para establecer los Parques Nacionales de los Glaciares, Denali y los Everglades.
Daniel O.: Tambin era un violento antisemita y un violento anti italiano que estaba horrorizado por lo que vea que suceda en las calles de Nueva York.
Entonces, public un libro llamado: "La cada de la gran raza", en el que present la idea de que las nacionalidades tienen caractersticas eugensicas.
Llen el libro con toda clase de mal llamada informacin histrica casi toda descabellada, pero muy persuasiva con al cual, de repente, le dio ciencia al movimiento antiinmigracin.
Lo cito: "La ciencia indica que si los dejamos entrar, destruirn el patrimonio gentico estadounidense".
Narrador: Para Grant y para muchos otros, los judos eran una raza aparte que no se consideraba blanca, descartados como 'asiticos ordinarios'.
Las supuestas afirmaciones 'cientficas' sobre una rgida jerarqua eran un disparate.
La nocin biolgica de la raza misma es ficcin.
Pero, sus ideas captaron la imaginacin de los estadounidenses que ya se oponan a la inmigracin.
Peter: Surgi una tendencia entre la gente de ver las nacionalidades como si fueran razas o especies.
Comparar nacionalidades con razas fue un rotundo error fundamental.
El acervo gentico humano entre alemanes y franceses, holandeses e ingleses, no se parece en nada al acervo gentico entre los perros caniches y los pastores alemanes.
Narrador: La xenofobia, aument en Estados Unidos cuando el pas entr a la Gran Guerra en 1917.
Ms de 116,000 soldados estadounidenses murieron en la guerra que se supone iba a poner fin a todas las guerras.
Pero nada de eso ocurri.
Despus de la guerra, Estados Unidos se vio convulsionado por la violencia entre blancos y negros en docenas de ciudades, atentados anarquistas, huelgas sangrientas y el 'Terror Rojo', que provoc el arresto de 10,000 sospechosos, de ser revolucionarios, en su mayora inmigrantes, entre los que haba algunos judos.
Nell: El sentimiento antiinmigrante y el Terror Rojo se dieron al mismo tiempo.
Por eso, a comienzos de los aos 20 exista una fervorosa nocin de que los inmigrantes eran estpidos, que los inmigrantes eran bolcheviques y que los inmigrantes eran una amenaza para Estados Unidos.
Peter: Y esto justificaba cada vez ms en la mente de personajes como Madison Grant y Henry Cabot Lodge, un senador de Massachusetts que afirmaba que la forma de controlar los problemas era restringir la entrada de estas poblaciones desestabilizadoras.
Narrador: El antisemitismo se intensific.
El pionero de los automviles Henry Ford culpaba a los judos por todo, desde el asesinato de Lincoln hasta el cambio que crey haber sentido en el sabor de su chocolatina favorita.
Adquiri un semanario: el Dearborn Independent y lo us para difundir su propaganda antisemita.
En una serie de 91 artculos semanales llamada: "El judo internacional", promovi "Los protocolos de los sabios de Sion", una patraa rusa segn la cual exista una conspiracin juda mundial para apoderarse del mundo.
La Revolucin bolchevique en Rusia, pareca haber confirmado esos rumores.
Con el tiempo, los artculos se publicaron en cuatro volmenes y se tradujeron a nueve idiomas, incluido el alemn.
El peridico de Ford sigui publicando su rabia antisemita y era el segundo con mayor circulacin en el pas.
A los judos estadounidenses ya les negaban la membresa en clubes privados, y los bancos y los bufetes prestigiosos no los contrataban.
Los mantenan fuera de vecindarios atractivos con "convenios restrictivos".
Las cuotas estrictivas limitaban el nmero de judos que entraban a la universidad y solo se permitan unos pocos maestros judos en las facultades.
Los hoteles, ofrecan habitaciones solo para "gentiles".
Daniel G.: Creo que una de las cosas ms desquiciadas de los antisemitas es que tienen creencias contradictorias y no les molesta.
Dicen: "los judos son capitalistas, y son comunistas".
O dicen: "los hombres judos son dbiles y afeminados" o "los hombres judos son una amenaza sexual para las mujeres no judas".
y son creencias contradictorias e ilgicas y a los antisemitas no les molestan.
Cmo luchas contra eso con la lgica.
Deborah: Cules son los estereotipos que se asocian con el antisemitismo?
Tienen que ver con el dinero, y tambin con la inteligencia, pero no de forma positiva o afirmativa, sino confabuladora, y una pequea conspiracin: los judos son pocos en nmero, pero saben controlar las cosas.
Son los titiriteros los que controlan a los tteres.
Narrador: A comienzos de la dcada de 1920, creci de forma constante el apoyo para que el Congreso legislara y restringiera la inmigracin.
La idea era regresar a la mezcla tnica de Estados Unidos que exista antes de las oleadas de recin llegados del sur y el este de Europa.
Un renacido Ku Klux Klan, ahora con millones de miembros, era tan anticatlico y antisemita como haba sido antinegro.
Estaba a favor de restringir la inmigracin.
Al igual que clrigos protestantes y lderes sindicales convencidos de que los inmigrantes hacan que los salarios bajaran.
El presidente Calvin Coolidge tambin estaba a favor.
Dijo: "Estados Unidos debe permanecer estadounidense".
Organizaciones judas y catlicas se oponan firmemente.
Un pequeo grupo de congresistas, en su mayora de distritos urbanos y, por lo general, inmigrantes o hijos de inmigrantes, intentaron hablar por los nuevos estadounidenses que representaban.
Hombre 4: "Los conoca.
"Conoca a los irlandeses, a los judos, "a los italianos y a los griegos.
"Conoca a las mujeres en los apartamentos de Brooklyn "que fregaban el suelo una y otra vez "en una batalla perdida contra la suciedad.
"Conoca sus riquezas, sus risas y la frustrante angustia "de luchar para ajustarse a Estados Unidos.
"Tambin conoca su orgullo, "su sueo frustrado de independencia que fue lo que los trajo aqu".
Emanuel Celler.
Narrador: El nuevo congresista Emanuel Celler era un judo estadounidense de tercera generacin que representaba al dcimo distrito de Brooklyn.
Era uno de los de mayor diversidad tnica del pas y a l le gustaba decirle a sus votantes que su abuelo catlico se haba echado al agua en la baha de Nueva York para salvar a su abuela juda de ahogarse cuando el barco que ambos haban abordado en Alemania comenz a hundirse.
Cuando Celler lleg a Washington en el invierno de 1923, se lanz dentro de la lucha contra el ltimo proyecto de ley antiinmigracin, incluso antes de poder contratar personal.
Ley atentamente libros en la Biblioteca del Congreso e invit a cientficos a testificar contra la eugenesia.
El trabajo de Madison Grant y sus compaeros eugensicos, segn Celler, son solo disparates.
"No existe tal cosa como razas superiores e inferiores.
Un grupo de personas es tan bueno como los dems".
Emanuel: Esta es sin duda una nueva doctrina para un Estados Unidos democrtico que se fund sobre la declaracin de que todos los hombres son creados iguales.
Una bofetada a nuestros inmigrantes que se han adaptado y se han convertido en carne de nuestra carne y huesos de nuestros huesos.
Narrador: Pero nada de lo que dijeron Celler y sus aliados pudo frenar la aprobacin de la nueva ley.
La Ley Johnson-Reed, se aprob por una aplastante mayora en la Cmara de Representantes y el Senado.
El 16 de mayo de 1924, Cooldige firm la ley.
Esta limit drsticamente el nmero de inmigrantes que podan entrar a Estados Unidos.
Asign cuotas para cada pas, favoreciendo significativamente a los inmigrantes de los pases del norte de Europa.
Rebecca: La Ley de Inmigracin Johnson-Reed de 1924 en realidad buscaba establecer quin iba a ser estadounidense en el futuro.
Y un 85 % seran personas nacidas en pases que ellos decidieran en 1924, y que enviaran inmigrantes blancos protestantes a Estados Unidos.
Narrador: La ley, no fij limites a los inmigrantes de las Amricas, que eran requeridos para trabajar en agricultura, pero s vet a todos los asiticos, no solo a los chinos.
Un peridico japons calific la aprobacin de la ley como "el ms grande insulto en nuestra historia", y un prominente nacionalista declar que hara que "una futura colisin entre Japn y Estados Unidos, fuera inevitable".
Por primera vez, antes de embarcarse hacia Estados Unidos, los migrantes potenciales tendran que obtener una visa en un consulado estadounidense en su pas, lo que dio a los burcratas del Departamento de Estado un control nunca antes visto sobre quin y quin no, mereca ser admitido.
La nueva ley tampoco hizo excepciones para los refugiados, aquellos que huan de desastres, guerras o persecucin.
En 1921, 805,000 inmigrantes haban llegado a Estados Unidos.
En 1925, bajo el nuevo sistema de cuotas, solo se permiti entrar a menos de 150,000.
Varsovia.
Narrador: No haba una cuota especfica para los judos, y tampoco se los nombr directamente en la ley.
Pero no era casualidad que los ms recientes inmigrantes judos vinieran de pases de Europa Oriental que ahora tenan cuotas minsculas.
Casi 120,000 judos haban comenzado una nueva vida en Estados Unidos en 1921.
Cinco aos despus solo 10,000 pudieron hacer lo mismo.
"Estados Unidos cerr sus puertas justo a tiempo "para prevenir que nuestra poblacin nrdica sea desplazada por las razas inferiores", dijo Madison Grant.
"La aprobacin de esta ley es uno de los principales avances en la historia de este pas".
Emanuel: "Decir que un puado de hombres oblig "a que se aprobara la Ley de Inmigracin en 1924 "es falso.
"Estados Unidos se estaba subiendo la falda "por temor a que los extranjeros la contaminaran.
"Descubr que el temperamento del Congreso es el temperamento del pas".
Emanuel Celler.
Narrador: En 1924, en una celda de una prisin en Landsberg, Bavaria, Adolf Hitler, lder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemn, los nazis, supo de la nueva ley de inmigracin estadounidense.
Estaba en prisin por alta traicin despus de liderar un golpe de Estado fallido.
Estaba complacido de que Estados Unidos se sintiera como lo que l denomin un "Estado nrdico germnico" y que hubiera actuado para preservar su pureza al excluir ciertas razas.
Aquellas ideas eran un reflejo de las creencias de Hitler, que estaba dispuesto a explotar el caos que se apoder de Alemania despus de su derrota en la Gran Guerra para promoverlas.
En Versalles en 1919, los triunfantes Aliados impusieron un tratado a los alemanes en el que les exigan entregar 10 % de su territorio, as como sus colonias en frica, pagar cuantiosas reparaciones y desarmarse por completo.
Hitler, quien haba sido un desconocido mensajero del ejrcito cuando la guerra termin, estaba entre aquellos que se convencieron a s mismos de que Alemania no haba sido derrotada en el campo de batalla, sino que los socialistas y los judos la haban apualado por la espalda.
En prisin, Hitler trabaj en un libro titulado Mein Kampf, 'Mi lucha'.
Segn l, la historia era un conflicto racial sin fin en el que los judos estaban debilitando la raza superior, llamada raza 'aria'.
Peter: Segn los nazis, la ms peligrosa de las otras nacionalidades eran los judos.
Y la razn por la que lo eran no era solo porque fuese hereditaria, sino por una enseanza cristiana de que eran corruptoras y cosas as.
Tambin se deba a que introdujeron al mundo las nociones de consciencia, de la regla de oro, del juego limpio y de la cooperacin internacional.
Timothy: Lo peculiar de lo que arm Hitler, es decir que los judos son responsables de todas las ideas globales, de todas las ideas universales.
"Cualquier cosa que nos permita vernos entre nosotros "como personas y no como miembros de una raza, es su culpa".
Narrador: Los 523,000 judos alemanes eran menos del 1 % de la poblacin de su pas.
Pero 100,000 de ellos haban luchado durante la Gran Guerra y 12,000 haban muerto.
Haban superado siglos de persecucin y se convirtieron en comerciantes, fabricantes, msicos, abogados, escritores, cientficos, artistas, funcionarios gubernamentales, y eran alemanes leales.
Gnther: Estbamos completamente integrados en un pueblo de unos 65,000 habitantes y nos sentamos en casa.
Narrador: La ciudad de Hildesheim, al norte de Alemania, era el hogar de unas mil familias judas.
Julius Stern era dueo de una pequea tienda.
Su esposa, Hedwig, era la hija de un comerciante acomodado.
Tenan tres hijos.
El mayor era Gnther, que naci en 1922.
Gnther: Mi madre era una mujer sumamente brillante.
Poda escribir versos en alemn para cualquier ocasin y era reconocida como la "poeta laureada" de la familia.
Tena un vecino que era mi mejor amigo por el simple hecho de que los dos nos llambamos 'Gnther'.
Y su familia era protestante pero no eran muy conservadores.
Y nosotros no ramos muy devotos siendo judos.
Narrador: Pero para Hitler, todos los judos eran sectarios, aptridas, "sanguijuelas" infrahumanas que drenaban la fortaleza de los pases donde vivan.
Desde su celda, prometi que algn da liberara a Alemania de los judos y, al hacerlo, restablecera su grandeza.
Segn l, para triunfar en esa lucha, se requera podero militar, 'fertilidad aria' y pureza racial.
Buscara acabar con el poder de lo que l crea era una conspiracin mundial: el judasmo internacional.
Al mismo tiempo, soaba con recuperar territorios alemanes y librar una guerra contra la Unin Sovitica para destruir al mismo tiempo lo que l denominaba "bolchevismo judo" y obtener para Alemania el "Lebensraum", espacio vital, al cual Hitler crea que la nacin tena derecho.
Peter: Para Hitler, la expansin de Alemania hacia Europa Oriental, haba tenido como preludio lo que nosotros habamos hecho en Estados Unidos una expansin de los blancos por todo el continente de este a oeste.
Barriendo con los pueblos que ya vivan all y confinndolos en reservaciones.
Narrador: Segn Hitler, la inmensa fortaleza interna de Estados Unidos vena del acto despiadado, pero necesario, de asesinar a los nativos y arrear a los dems haca las "jaulas".
Timothy: Nos vea como la forma en que debe funcionar la superioridad racial.
Las razas superiores conquistan el territorio.
As, si algo, y la actitud antes de la guerra era una actitud de admiracin innegable.
Narrador: Hitler esperaba que, al igual que los estadounidenses haban conquistado el salvaje Oeste, sus compatriotas conquistaran el salvaje Este: Europa Oriental y la Unin Sovitica.
"Nuestro Misisipi", dijo, "debe ser el Volga".
Los alemanes, haran a un lado a aquellos que inconvenientemente ocuparan esas tierras: polacos y otros esclavos, as como judos, tal como se haba barrido con los indgenas americanos.
Cuando Hitler sali de prisin en diciembre de 1924, la incipiente Repblica de Weimar que haba surgido al final de la Gran Guerra por fin estaba madurando.
Berln, la capital y la ciudad ms grande, hogar de un tercio de los judos alemanes, se haba convertido en el centro intelectual y creativo de Europa.
Alberg expresionismo en la pintura y el cine.
Arquitectura Bauhaus, jazz estadounidense, avances cientficos y msica vanguardista, libertad sexual y poltica de izquierda.
Berln representaba todo lo que Hitler odiaba y esperaba destruir.
Narrador: En el otoo de 1929, tras casi una dcada de crecimiento econmico sin precedentes, la bolsa de valores de Nueva York se desplom.
La Gran Depresin que vino despus sera la peor crisis que haba enfrentado Estados Unidos desde su Guerra Civil.
Antes de que acabara, uno de cada cuatro asalariados, ms de 15 millones de hombres y mujeres, quedaran desempleados.
Ahora, los estadounidenses estaban todava menos dispuestos a recibir trabajadores del extranjero que antes.
El presidente Herbert Hoover orden a todos los consulados en el extranjero implementar de forma estricta la que pareca haber sido una disposicin menor de la ley de inmigracin.
En adelante, Estados Unidos le negara la visa a cualquier inmigrante potencial que pueda convertirse en una carga pblica, y deba depender del apoyo gubernamental.
Bajo el eslogan: 'empleos estadounidenses para estadounidenses de verdad', el Departamento del Trabajo de Hoover autoriz que alguaciles, comisarios federales y justicieros por mano propia atraparan cerca de 1,800,000 personas de ascendencia mexicana y las deportaran.
Se llam: "Programa de repatriacin de mexicanos", pero se cree que seis de cada diez eran ciudadanos estadounidenses.
En 1932, por primera vez en la historia de Estados Unidos, ms personas dejaron el pas que las que pudieron entrar.
Hombre 2: "Nos acercamos a la isla Ellis, "antes entrada para miles que buscaban fortuna, "y ahora todos los meses ve como miles son desterrados "despus de ser sentenciados por la junta de inmigracin "por no cumplir con los requisitos "de un buen ciudadano.
"Entre los deportados de hoy hay una pareja de esposos; "separados a la fuerza "por el mandato severo del To Sam.
"Y as, el smbolo de la libertad "se vuelve un recuerdo desvanecido de lo que pudo ser".
[msica] Narrador: La Gran Depresin se expandi de forma implacable por todo el mundo.
En Alemania, ms de un tercio de los adultos estaban sin trabajo.
La democracia parlamentaria pareca incapaz de mejorar las cosas.
La Repblica de Weimar tambaleaba.
Los gobiernos iban y venan.
La bsqueda de chivos expiatorios se intensific.
Hitler vio su oportunidad en medio del caos.
Adolf: Los tres partidos: el centro, los socialdemcratas y los comunistas en realidad, acabaron con la nacin alemana a la velocidad de la luz.
Narrador: En 1928, menos del 3% de los votos haban sido para los nazis.
En 1932, tenan el partido ms grande del pas, pero no lo suficiente para formar gobierno.
Para atraer a los moderados, los nazis minimizaron su antisemitismo e intensificaron la guerra callejera contra los socialistas y los comunistas para convencer a los votantes de que una guerra civil era inminente.
Entonces, un pequeo grupo lite de conservadores se involucr y el 30 de enero de 1933, se aseguraron de que Hitler fuera nombrado canciller, seguros de que podan controlarlo.
"Lo hemos contratado", le dijo uno de ellos a un amigo.
"En unos pocos meses, lo tendremos tan acorralado que va a chillar".
Lo juzgaron mal.
Timothy: Las personas que hicieron que Hitler llegara al poder no estaban de acuerdo con todas sus ideas.
De hecho, era lo contrario.
Pero s crean que ya no podan tener democracia, porque s tenan democracia, la izquierda y los sindicatos tomaran el poder.
As, las personas que hicieron que Hitler llegara al poder estaban muy conscientes y deseosos de querer acabar con la democracia.
Narrador: En dos meses, con una crueldad que sorprendi tanto a sus partidarios como a sus opositores, Hitler acos al parlamento, el Reichstag, para que le otorgara el poder de un dictador absoluto.
La maana despus de que Hitler tom el poder, los nazis a nivel local organizaron marchas de la victoria por todo el pas.
En Hildesheim, desde el apartamento de la familia Stern se poda ver el desfile.
Gnther: Nos quedamos en casa y mis padres dijeron: "Ni siquiera miren por la ventana".
Y, en la parte donde terminaba el desfile, estaban mis compaeros de clase.
Mi padre llam a mi hermano a lo que llambamos el ' gute stube', el mejor espacio del apartamento.
Y nos dijo: "Sintense, tengo algo que decirles".
Lo que nos dijo fue: 'No llamen la atencin.
Al que llama la atencin, lo atrapan'.
Nos lo tomamos en serio.
Y nos dijo: 'Sean como la tinta invisible'.
En otras palabras, algn da volver a salir a la luz lo que son.
Pero por ahora, desaparezcan entre la multitud.
[msica] Franklin: Yo, Franklin Delano Roosevelt, juro solemnemente que ejercer fielmente el cargo de presidente de los Estados Unidos.
Y en la medida de mis capacidades... Narrador: Estados Unidos tambin tuvo un nuevo gobernante en ese invierno.
Franklin Delano Roosevelt prest juramento como el trigsimo segundo presidente el 4 de marzo.
Franklin: Hoy es un da de consagracin nacional... Narrador: La situacin econmica haba empeorado constantemente desde 1929, tanto que estadounidenses de ambas corrientes polticas le pidieron al nuevo presidente que tambin asumiera poderes dictatoriales.
Franklin: En el caso de que el Congreso fracase... Narrador: En su discurso inaugural, asegur a los estadounidenses que "a lo nico que debemos temer es al temor mismo", pero tambin advirti que, si todo lo dems fracasaba... Franklin: Pedir al Congreso el nico instrumento que queda para enfrentarse a la crisis: un amplio poder ejecutivo para librar la batalla contra la emergencia, equivalente al que se me concedera si nos invadiera un enemigo extranjero.
Narrador: Su esposa, Eleanor, record que la reaccin entusiasta de la multitud a ese pronunciamiento le pareci "un poco aterrador".
En los siguientes 100 das, Roosevelt firm 16 leyes importantes que sentaron las bases de lo que l llam el Nuevo Trato.
Su principal objetivo era que los estadounidenses regresaran a trabajar.
La poltica exterior qued en gran medida en manos del Departamento de Estado: pequeo, retrgrado, dominado por miembros conservadores de la clase dirigente protestante.
El secretario de Estado de Roosevelt, era Cordell Hull, un exsenador de Tennessee que estaba ms preocupado por incrementar el comercio del pas con el mundo, y por principios se opona a interferir en los asuntos internos de otros pases.
Adolf: Caballeros, desde el 30 de enero, en Alemania ha ocurrido una conmocin que acertadamente se conocer en nuestra historia como la revolucin nacional.
De ms est decir que semejante proceso histrico, al igual que cualquier operacin de combate, va de la mano con incidentes lamentables aqu y all.
Narrador: Muchos alemanes, tanto judos como gentiles, crean que cuando Hitler llegara al poder, moderara sus opiniones.
Se consolaban con un antiguo dicho alemn: "Nada se come tan caliente como se cocina".
Otros esperaban que su Gobierno colapsara rpido, como haba pasado con tantos otros.
Los nazis no tardaron en frustrar esas esperanzas.
Semanas despus de asumir el poder, los combatientes Camisas Pardas y los miembros de una organizacin paramilitar lite que vestan de negro, llamada las Schutzstaffel, o SS, haban arrestado a unos 4,800 socialistas y comunistas, y no tardaron en enviarlos al primero de muchos campos de concentracin, reclusorios vigilados, destinados en un inicio a albergar una gran cantidad de opositores polticos a quienes les haban quitado todos sus derechos como ciudadanos.
Se estableci a unas 12 millas de Mnich, cerca de la aldea de Dachau.
A finales de ao, ms de 100,000 personas en toda Alemania haban sido enviadas a prisin.
Entretanto, los Camisas Pardas asaltaban las calles alemanas y golpeaban a cualquiera que ellos creyeran que pareca judo, y gritaban: '!cuando salga la sangre juda del cuchillo, todo volver a estar bien!'.
Hombre 5: Chicago Tribune.
"Grupos de nazis llevaron a cabo redadas indiscriminadas "por toda Alemania "con el objetivo de intimidar a la oposicin, "en especial a los judos.
"Tal como muchos dijeron en declaraciones juradas "hombres y mujeres eran insultados, abofeteados, "golpeados en la cara, aporreados en la cabeza, "y sacados de sus casas en pijama.
"Nunca haba visto a ciudadanos respetuosos de la ley vivir tan aterrados".
Edmond Taylor.
Narrador: Los peridicos estadounidenses publicaron ms de 3,000 historias sobre incidentes antisemitas durante los primeros 100 das del rgimen nazi.
Daniel G.: Los estadounidenses que lean peridicos o que oan la radio, tenan acceso a mucha informacin sobre la persecucin de los nazis a los judos.
Era la historia principal?
No.
En los aos 30, lo ms importante era Depresin Pero no se puede decir que la informacin no estaba ah.
Estaba ah.
Narrador: A muchos estadounidenses les horrorizaba lo que lean.
Pero, otros eran escpticos, ya que recordaban la sensacionalista propaganda antialemana de la Gran Guerra que haba resultado ser falsa.
Los judos estadounidenses estaban profundamente divididos respecto a lo que deberan hacer, si es que deban hacer algo.
Daniel: Creo que muchos judos estadounidenses estaban divididos entre hacer sonar las alarmas y no querer ser alarmistas.
Acababan de establecer su identidad como estadounidenses de forma muy precaria.
Deborah: Qu puede mejorar la situacin?
Nadie lo saba en realidad.
Adems, sus lderes polticos les decan constantemente: "si hablan y hacen un escndalo, las cosas solo van a empeorar".
Tambin exista un temor, un temor legtimo, que si hablaban mucho del tema, los estadounidenses iban a decir, "bueno, es cierto, los judos son as, son confabuladores".
Narrador: El 20 de marzo, a pesar de una fuerte tormenta, unos 1,500 representantes de organizaciones judas se reunieron en el saln del hotel Astor de Nueva York, con la esperanza de llegar a un acuerdo sobre qu hacer.
Cuando muchos propusieron una protesta masiva en el Madison Square Garden, entre otras protestas en todo el pas, un magistrado de la Corte Suprema de Nueva York Joseph Proskauer, se opuso.
Les rog a los presentes que votaran en contra de manifestaciones pblicas que solo provocaran ms a Hitler.
La multitud lo abuche, pero l prosigui: "Les pido que piensen si quieren ver sangre juda en las alcantarillas de Alemania".
Entonces, Stephen Wise, el rabino ms conocido en Estados Unidos, se puso de pie.
Wise exigi que Proskauer se disculpara por insinuar que los judos estadounidenses podran ser culpados por lo que los nazis les hicieron a los judos alemanes.
Wise haba nacido en Budapest y era tan famoso que la oficina de correos le entregaba cartas dirigidas tan solo a "Rabino, EE.UU."
Era un orador sofisticado, carismtico y brillante que se haba apartado del mundo de sus ancestros ortodoxos para establecer la Sinagoga Libre en Manhattan.
"La hora de la prudencia y la precaucin ya pas", dijo.
Stephen: Hoy debemos hablar como hombres.
Cmo podemos pedirles a nuestros amigos cristianos que alcen la voz en protesta contra los ataques que sufren los judos si nos quedamos callados?
Lo que est pasando en Alemania hoy, puede pasar despus en cualquier otro lugar de la Tierra, a menos que se cuestione y se condene.
No estn atacando a los judos alemanes, sino a los judos.
Narrador: El rabino Wise lo logr.
La protesta en el Madison Square Garden se program para el 27 de marzo.
Entretanto, los veteranos de guerra judos lideraron una marcha hacia la alcalda de Nueva York e hicieron un llamado a boicotear los productos alemanes.
Cuando las organizaciones judas en Inglaterra secundaron esas demandas, los nazis afirmaron que eso era prueba de que el Reich estaba bajo el ataque de los judos en todas partes.
Los nazis dijeron que las historias de maltrato contra los judos eran mentira.
Mentiras judas.
Hermann Goering, uno de los asesores ms cercanos a Hitler, asegur a la prensa extranjera que el Gobierno alemn actu contra los bolcheviques, no los judos.
Prometi que nadie jams "sera vctima de persecucin por el simple hecho de ser judo".
Tambin orden a los lderes judos alemanes que hicieran un llamado para poner fin inmediatamente a todas las manifestaciones en contra de Alemania.
De lo contrario, dijo Goering, "vamos a tomar venganza.
"Los judos en Estados Unidos e Inglaterra "esperan causarnos dao.
Ya sabremos cmo lidiar con sus hermanos en Alemania".
La embajada de Estados Unidos en Berln le envi un cable al secretario de Estado Cordell Hull diciendo que los nazis eran los que mentan, pero que la situacin de los judos se estaba deteriorando rpidamente.
Pero Hull insisti en que el maltrato terminara, que las cosas volveran a la normalidad, si se acababan las protestas en Estados Unidos.
Hombre 6: Miles de personas que esperaron por horas tras lneas policiales corrieron cuando se abrieron las puertas del Madison Square Garden.
Tanto judos como gentiles corren por una silla y 22,000 personas logran entrar.
Narrador: El 27 de marzo de 1933, ms de 20,000 neoyorkinos llenaron el famoso estadio para poder dar su apoyo a los judos alemanes.
Otros 35,000 se reunieron afuera alrededor de unos altavoces.
Los clrigos cristianos denunciaron a los nazis.
El exgobernador de Nueva York Al Smith, cuya candidatura presidencial de 1928 se haba visto socavada por intolerancia anticatlica, equipar a los nazis con el Ku Klux Klan.
Dijo: "Para m, no hay diferencia entre ambos.
Ya sea una Camisa Parda o una bata blanca".
El rabino Wise fue el ltimo en hablar.
Stephen: Si las cosas empeoran para nuestros hermanos judos en Alemania, algo que no estoy dispuesto a creer, entonces, con humildad y mucho pesar inclinaremos nuestras cabezas ante la presencia del trgico destino que amenaza, y nuevamente apela a la consciencia del cristianismo para salvar a la civilizacin de una vergenza que quizs es inminente.
Narrador: Hubo protestas parecidas en Chicago, Filadelfia, Boston, Baltimore y otras 70 ciudades y pueblos estadounidenses.
Se dice que participaron ms de un milln de norteamericanos.
Ahora Hitler deca que los judos controlaban el Gobierno de Estados Unidos.
Orden un boicot de un da contra los negocios de los judos en toda Alemania.
Los Camisas Pardas se ubicaron a las afueras de tiendas y edificios de oficinas para intimidar a cualquiera que quisiera entrar.
Una y otra vez, los judos estadounidenses se enfrentaban a un dilema angustiante: si se quedaban callados sobre la persecucin nazi, se vera como si hubieran abandonado a sus compaeros judos.
Si protestaban, corran el riesgo de parecer confirmar la idea falsa de Hitler sobre el poder de los judos en todo el mundo.
Hombres: Alemanes, librense de la tirana de los judos.
Alemanes contraataquen.
No les compren a los judos.
Alemanes, librense de la tirana de los judos.
Narrador: El rabino Wise esperaba poder persuadir al presidente Roosevelt para que emitiera una condena formal contra el rgimen nazi.
Roosevelt detestaba a Hitler, cuyo Mein Kampf haba ledo en alemn, y a quien en privado se refera como 'demente'.
l y Eleanor haban crecido en un enrarecido mundo patricio en el que el antisemitismo era normal.
Pero la vida en el multitnico mundo de la poltica de Nueva York les haba cambiado sus puntos de vista.
Los judos estadounidenses vean en Roosevelt a un amigo.
Deborah: l conoca a muchos judos, y era vecino de Morgenthau, quien sera secretario del Tesoro.
Pero tambin quiere ser muy cuidadoso.
Sabe que en Estados Unidos la situacin financiera es espantosa.
Narrador: En 1932, Roosevelt haba sido el primer candidato de uno de los partidos principales que denunci pblicamente el antisemitismo.
Y como premio, los judos estadounidenses le otorgaron entre 70 y 80 % de sus votos.
El Gobierno federal siempre haba sido la reserva privada de protestantes blancos anglosajones.
Roosevelt lo abri a hombres y mujeres talentosos, sin importar su credo.
Nombr a ms judos en su administracin que cualquier presidente antes que l.
Pero gran parte de sus asesores permanecieron divididos, y los ms cercanos a Roosevelt le advirtieron que alzar la voz solo pondra a los judos en Alemania en mayor riesgo, y se intensificara el antisemitismo en el pas.
Deborah: En todo caso, lo hicieron retroceder.
No se involucre, no se pronuncie, solo empeorar las cosas.
Narrador: Por ahora, Roosevelt estara del lado de los ms cautelosos, con la esperanza de que los gestos conciliadores con Hitler en otros frentes lo instaran a actuar con moderacin.
Gnther: Y fue un proceso gradual.
Primero, haba unos nios que ya no te saludaban, pero fue tan gradual que uno lo aceptaba, o no lo aceptaba, pero trataba de ignorar esas primeras expresiones de cambio de ideologa hacia la maldad.
Sol: Todo estuvo bien hasta que, no s, tena 3 o 4 aos.
Uno de los nios con los que jugaba me llam sucio judo y me peg.
Despus de eso, dej de ir a jugar al parque.
Narrador: Los padres de Sol Messinger, al igual que miles de judos polacos, haban emigrado a Alemania con la esperanza de huir de la pobreza y el antisemitismo.
Se establecieron en Berln, que haba sido una de las ciudades ms tolerantes de Europa.
Sol: Al otro lado de la calle, en el primer piso, haba muchas tiendas.
Alrededor de la mitad eran de personas judas.
Recuerdo que un da vi que comenzaron a formarse multitudes.
De repente alguien lanz una roca a la ventana, rompi las ventanas.
Y las personas entraron a las tiendas y simplemente se llevaron la mercanca.
Haba policas ah parados y no hicieron absolutamente nada, solo permitieron que sucediera.
Narrador: Susan y Joseph Hilsenrath vivan con sus padres y su hermano menor en Alemania Occidental.
Susan: Nac en un pequeo pueblo de Alemania, en Bad Kreuznach.
Vivamos bien, mi padre tena una tienda de ropa blanca.
Le estaba yendo muy bien y cuidaba bien de su familia.
ramos muy felices viviendo en nuestra casa, hasta que Hitler lleg al poder.
Boicotearon la tienda de mi padre.
Ya no pudo seguir trabajando para mantenernos.
Joseph: Con la llegada de los nazis, por supuesto tuvo que cerrar su negocio.
Venda frutas y vegetales para ganarse la vida, pero, de algn modo, lo lograba.
Cada vez que lo pienso quedo estupefacto.
Nos mudamos a un apartamento y luego a otro.
As que cada paso era hacia abajo y siempre era porque ramos judos, tenamos que mudarnos.
Susan: Mis padres queran que tuviramos una infancia normal en una situacin insufrible.
Es que era imposible no verlo, ramos nios inteligentes, pero la verdad no entendamos que todo iba a empeorar.
Supongo que quizs muchos judos que vivan en Alemania en ese entonces no saban que todo iba a empeorar, pero as fue.
Narrador: En la noche del 10 de mayo de 1933, estudiantes de Berln y de otros 30 pueblos estudiantiles saquearon las bibliotecas de sus campus, sacaron cantidades de libros de autores judos y de autores gentiles que los nazis consideraban que encarnaban un espritu no alemn y los lanzaron a fogatas.
Escritos de Sigmund Freud y Albert Einstein, Thomas Mann, Ernest Hemingway y Rosa Luxemburg; as como muchsimos otros terminaron entre las llamas.
La quema de libros marc el final de un mes en el que el Reich haba promulgado sus primeras leyes abiertamente antijudas.
Salvo ciertas excepciones, a los hombres y mujeres de las, as llamadas, 'ascendencias no arias', se les orden dejar su empleo en el Gobierno.
A los mdicos y odontlogos judos se les prohibi tratar pacientes dentro del sistema de salud gubernamental.
Se les prohibi a los judos entrar a la abogaca, los editores y periodistas judos, as como los artistas y msicos, perdieron sus sustentos.
Joseph Goebbels, ministro de Ilustracin Pblica y Propaganda de Hitler, lider la quema de libros en Berln.
Se regocij porque marcaba 'el fin del intelectualismo judo'.
Deborah: Fue paso a paso.
Despidieron a los jueces y a los abogados, judos que trabajaban en los tribunales.
Echaron a los maestros judos.
Los nazis estaban muy atentos a la reaccin del pblico.
Fue muy poco a poco.
Lo evaluaban, eran muy cautelosos con lo que aceptaran los alemanes.
Narrador: Hitler acab con los partidos de oposicin, aplast los sindicatos y con el tiempo ordenara el asesinato de rivales potenciales.
El objetivo del Gobierno nazi, dijo Goebbels, era que "en Alemania solo debe haber una opinin, un partido y un credo".
Dorothy: "En la nueva Alemania "no debe haber minoras de opinin "ni lealtades divididas.
"La mayora de los hombres vestirn uniforme, "el emblema de su membresa a esa comunidad secreta "y mstica de hermanos de sangre, el Estado alemn.
"Preferiblemente, "las mujeres usarn delantales de cocina "y se quedarn en casa a cuidar de los nios; "algo que muchas harn gustosamente por Alemania.
"No tendrn opiniones polticas, pero igual nadie las va a tener".
Dorothy Thompson, Saturday Evening Post.
Narrador: Para los corresponsales extranjeros, reportar lo que realmente pasaba en Alemania era difcil.
A veces las fuentes tenan miedo de hablar.
Los reporteros eran reacios a citar las fuentes por su nombre por temor a delatarlos con la polica secreta, llamada la Gestapo.
Los nazis controlaban la prensa alemana e instaron a los extranjeros a informar sobre los asuntos de Alemania sin tratar de interpretarlos.
El periodista William L. Shirer, escribi en su diario que eso significaba que "debemos subirnos a la carreta de la propaganda nazi".
Pero los mejores periodistas estadounidenses s escribieron sobre lo que estaba sucediendo, sin importar lo mucho que el Gobierno nazi tratara de ocultarlo.
Edgar Ansel Mowrer, del Chicago Daily News, cubri el ascenso al poder de Hitler con tanta sinceridad que en el verano de 1933, los nazis dejaron en claro que ya no podan garantizar su seguridad en Berln.
Cuando Mowrer abandonaba el pas, un oficial nazi le pregunt cundo pensaba regresar a Alemania.
El estadounidense respondi: "cuando regrese con unos dos millones de mis compatriotas".
Narrador: El turno de Dorothy Thompson llegara en el siguiente verano.
Haba cubierto Europa de forma intermitente desde 1920 y tena una reputacin de hacer un periodismo vivido y de incluirse en sus reportajes.
Haba entrevistado a Hitler para la revista Cosmopolitan antes de que este asumiera el poder y lo calific de "amorfo, sin rostro, inseguro, el prototipo preciso de un hombrecito".
Pero ella tambin haba ledo Mein Kampf y vio que la escalofriante visin de Hitler sobre el futuro en Alemania se haca realidad rpidamente y se neg a andarse con rodeos al decirlo: "la situacin de los judos es simplemente espantosa, desesperada", dijo.
"Los informes sobre las atrocidades no solo son modestos, son subestimados".
Regres a Estados Unidos por un tiempo, pero sigui escribiendo para el Jewish Daily Bulletin, en Nueva York.
Cuando regres a Alemania en el verano de 1934, Hitler, que jams haba olvidado su despectivo artculo sobre l y le consternaba que ella, una no juda, escribiera para una publicacin juda, orden personalmente que saliera del pas en las siguientes 24 horas.
En la maana del 26 de agosto, abord un tren hacia Francia con sus brazos llenos de rosas, American Beauty, que recibi de sus colegas, que la admiraban.
"La verdad, me sacaron de Alemania por el delito de blasfemia", coment.
"Mi delito fue creer que Hitler era un hombre cualquiera".
Dorothy: Parece haber una confusin sobre el movimiento de Hitler.
Muchos parecen creer que la persecucin a los judos, despus de la llegada de Hitler al poder, es por algo que los judos han hecho.
En realidad, el antisemitismo ha sido la plataforma del nacional socialismo durante 13 aos.
Las llamadas personas civilizadas no creyeron que, si llegaba al poder, ejecutaran este programa.
Narrador: La expulsin de Thompson la convirti de inmediato en una celebridad en Estados Unidos.
Hizo una gira de conferencias por 30 ciudades, donde advirti que, "Alemania ya est en guerra y el resto del mundo no se lo cree".
Y en una columna sindicada, inst a Washington una y otra vez para que flexibilizara las barreras que evitaban que los desesperados judos alemanes emigraran a Estados Unidos.
Pero el Departamento de Estado afirm que, de hecho, muy pocos queran venir a Estados Unidos.
Rebecca: En los aos 30 y 40, se poda ser abiertamente antisemita y trabajar en el Departamento de Estado.
El resto de Washington cambiaba bajo el gobierno de Roosevelt con el Nuevo Trato, pero los funcionarios del Departamento de Estado eran ms conservadores, antisemitas y nativistas, al menos abiertamente, que en otras ramas del gobierno.
Narrador: Los funcionarios consulares en Berln y el resto de Europa siguieron aplicando celosamente la vieja directriz de negar la visa a cualquier inmigrante potencial "que pueda convertirse en una carga pblica".
Por lo tanto, exigan bastante informacin sobre los recursos financieros de los aplicantes.
Deborah: En algunos consulados, los diplomticos estadounidenses que otorgaban visas tenan que convertirse en adivinos: podra esta persona puede convertirse en una carga pblica?
Bueno, dice que tiene un to que la va a mantener y muchas cartas, pero no es un padre ni un hermano.
No podan venir si ya tenan trabajo porque eso significaba que estaban quitando un empleo a alguien.
Ni venir si no tenan trabajo porque podran terminar recibiendo subsidio o el apoyo del Gobierno.
Narrador: Tambin siguieron insistiendo en duplicados de actas de nacimiento y documentos gubernamentales que dieran fe de la buena reputacin de los aplicantes.
Un hombre dijo: "parece absurdo tener que ir donde tu enemigo "y pedirle que te d una referencia sobre tu reputacin".
Al hacer casi imposible que los judos alemanes obtuvieran visas, el Departamento de Estado dijo que haba pocas aplicaciones para convencer a la Casa Blanca de que no haba una crisis migratoria.
El congresista Emanuel Celler acus al servicio consular de tener un corazn sofocado por el protocolo.
Frances Perkins, secretaria de trabajo de Roosevelt, estuvo de acuerdo con los crticos del Departamento de Estado.
Era la primera mujer que haca parte de un gabinete presidencial y haba conocido y trabajado con inmigrantes toda su vida.
Crea que Estados Unidos deba ser un albergue para los refugiados y promovi un plan para facilitar su entrada.
Pero el Departamento de Estado se neg a flexibilizar sus normas.
"Si comienzan a llegar barcos llenos de inmigrantes judos a la ciudad de Nueva York", escribi un funcionario consular, "la mayora de la poblacin gentil de pas "dir que un Departamento de Estado dormido los ha traicionado".
Casi toda opinin pblica se opona a flexibilizar las restricciones.
Deborah: La gente no tena empleo y haca fila para recibir comida.
Me pides que me preocupe por la persecucin a 600,000 o 585,000 judos en Alemania?
No puedo alimentar a mi familia.
Narrador: Y la disposicin de Roosevelt a trabajar con judos ya se haba convertido en una fuente de controversia.
Los oradores de la derecha ahora denunciaban al que llamaban el Trato Judo.
Otros afirmaban que Roosevelt era judo y que su verdadero nombre era 'Rosenfeld'.
Las organizaciones antisemitas proliferaron en Estados Unidos, ms de cien antes del fin de la dcada.
En la costa este, William Dudley Pelley, un mstico que crea que reciba rdenes directamente de Jess, diriga una organizacin fascista paramilitar inspirada en los Camisas Pardas nazis, llamada "La Legin de Plata de Estados Unidos", y afirmaba que en el pas haba 22 millones de comunistas que seguan rdenes de rabinos.
En el Medio Oeste, un evangelista llamado Gerald Winrod asegur a sus radioescuchas que Roosevelt era un diablo controlado por judos, mientras que Hitler era un hombre con todas las letras y un leal defensor del cristianismo.
Un grupo que se haca llamar 'Amigos de la Nueva Alemania' profanaba muros de sinagogas con esvsticas.
Y el padre Charles Coughlin, un sacerdote de Detroit, con millones de radioyentes, culpaba de la depresin a los prestamistas y a los banqueros internacionales; palabras en cdigo para referirse a los judos.
Charles: Expulsaran a los cambistas del tiempo y ustedes lo hicieron.
Deborah: Comenz a dar sermones abiertamente antisemitas, sin ninguna duda, muchos de los cuales venan directamente de Goebbels, venan directamente de la propaganda alemana.
Y millones de estadounidenses lo escuchaban.
Narrador: Un visitante a la Casa Blanca inform que Roosevelt estaba muy preocupado por el creciente sentimiento antisemita y pronazi en Estados Unidos.
Entretanto, a comienzos de 1935, Hitler revel que haba comenzado a construir una fuerza area: la Luftwaffe, y pidi que se creara un programa masivo de rearme: artillera, submarinos y un ejrcito inmenso.
Todas esas medidas violaban el Tratado de Versalles de forma flagrante.
[msica] La noche del 26 de julio de 1935, el SS Bremen se preparaba para zarpar hacia Alemania desde el puerto 86, en Manhattan.
Ondeaba dos banderas: los colores imperiales de Alemania y en la proa la cruz torcida de la esvstica nazi.
1,300 pasajeros y sus elegantes amigos haban subido al barco para despedirse.
Tambin haba unos cuantos miles de curiosos.
Una docena de marinos mercantes neoyorquinos tambin haban subido.
El Club del Partido Comunista de Estados Unidos de la calle 10, los haba enviado para vengar a un marinero que haba sido arrestado en Hamburgo por tener literatura antinazi.
Cuando lleg el momento de que los invitados desembarcaran, los marineros se lanzaron hacia la proa.
Policas de Nueva York y la tripulacin del barco intentaron detenerlos.
Un polica recibi una fuerte golpiza y un intruso recibi un disparo en la pierna, pero dos hombres lograron llegar a la bandera nazi y, con los vtores de los espectadores, la cortaron y la arrojaron al Hudson.
Seis hombres fueron arrestados y enviados ante un juez, un inmigrante ruso llamado Louis Brodsky.
Envi a un manifestante a prisin por usar manoplas, pero liber a los dems.
La esvstica, dijo: no es ms que una bandera negra de piratera.
Representa "una revuelta contra la civilizacin, "una guerra sin piedad contra la religin y las libertades".
Los lderes nazis aprovecharon el incidente con avidez.
Herman Goering dijo que un judo imprudente y su insaciable odio hacia Alemania haba insultado a todo el pas.
Se present una protesta formal ante el Departamento de Estado.
El secretario Hull dijo que no iba a cuestionar la decisin del juez Brodsky, pero s dijo 'lamentar' que el juez se hubiera permitido pronunciar expresiones ofensivas hacia otro gobierno con el que tenemos relaciones oficiales.
Hitler no se calm.
En el mitin anual del partido nazi, en Nremberg, en septiembre, se declar la esvstica como la bandera oficial de Alemania.
Esta, dijo Goering, "se ha convertido para nosotros "en un smbolo sagrado.
Es el smbolo antijudo para el mundo".
En Nremberg, los nazis tambin promulgaron una serie de nuevas leyes antisemitas todava ms duras.
Los judos, y potencialmente cualquiera que se opusiera al Reich, se convertira en sbdito, no ciudadano de Alemania y sin ningn derecho poltico.
Para defender la supuesta pureza racial del pueblo alemn, estas leyes prohibieron el matrimonio y las relaciones sexuales entre judos y personas a las que llamaron de 'sangre alemana o afn'.
Los juristas alemanes que redactaron estas leyes haban estudiado a profundidad estatutos en Estados Unidos que durante dcadas redujeron a los afroamericanos a ciudadanos de segunda clase y prohibieron el matrimonio interracial en 30 estados.
Daniel: Incluso en 1935, cuando los judos estaban redactando las Leyes de Nremberg que dejaron a los judos aptridas, se fijaron en las leyes de Jim Crow, en Estados Unidos, para comprender la segregacin aqu.
Peter: Y cuando reprocharon a los nazis por la discriminacin contra los judos en Alemania, su primera respuesta fue 'Misisipi'.
Pudieron decir que en Estados Unidos dicen que no tratemos mal a estas personas que consideramos inferiores, pero ustedes lo hacen.
En Estados Unidos hay linchamientos y les dificultan el poder votar, cmo se atreven a reprocharnos por hacer esto?
Rebecca: Los peridicos afroamericanos de la poca, en Estados Unidos, decan: los estadounidenses parecen estar consternados por lo que hace Hitler, no ven lo que pasa aqu; A nosotros tambin nos persiguen y tambin nos atacan nuestros propios vecinos.
Dnde estn las marchas y las peticiones por nosotros?
Dnde estn las protestas por nosotros?
Narrador: En cierto sentido, los estatutos nazis eran menos duros que muchas leyes estatales en Estados Unidos, segn las cuales una persona de color era cualquiera que tuviera una sola gota de 'sangre negra'.
En lugar de eso, ellos categorizaron personas como 'judos completos', 'judos por definicin' y 'mestizos de primer y segundo grados'.
William: "No ha habido una tragedia "en los tiempos modernos con efectos similares "al combate contra los judos en Alemania.
"Es un ataque contra la civilizacin "que solo tiene comparacin "con los horrores de la Inquisicin espaola "y el comercio de esclavos africanos.
"Adolf Hitler casi nunca da un discurso "hoy en da sin denigrar, culpar o maldecir a los judos.
"Todas las desgracias del mundo "son en su totalidad o en parte "culpa de los judos.
"Existe una campaa de prejuicio racial "que supera en crueldad revanchista "e insultos pblicos a cualquier cosa "que haya visto... y he visto muchas cosas".
W.E.B.
Dubois.
Gnther: Una noche, cuando mi madre y yo estbamos de viaje visitando a mis abuelos, un grupo de Camisas Pardas fueron a mi casa y golpearon a mi padre.
Regresamos al da siguiente.
Mi madre cuando lo vio solo pudo gritar, !pero qu es lo que te han hecho, Julius?!
Uno tiene muy interiorizado el sentimiento de que tus padres son tus protectores, pero ya no haba protectores; nadie es inmune a la persecucin.
Peter: En los aos 30, el objetivo de las polticas nazis era hacer que la vida para los judos, en Alemania, fuera tan miserable que se fueran.
Y muchos judos lo entendieron enseguida.
60,000 se fueron entre 1933 y el 34, ms del 10% de su poblacin.
Fueron afortunados porque el impacto inicial de la discriminacin contra los judos, de las humillaciones contra ellos, hizo que en pases vecinos como Pases Bajos, Blgica, Francia y Checoslovaquia, fueran relativamente tolerantes con los que huyeron; por eso, esa primera ola de personas consigui refugio en otros pases.
Sin embargo, ms adelante en esa dcada, la disposicin de los pases vecinos a aceptar refugiados se redujo.
Y a medida que ms y ms judos se dieron cuenta de que tenan que salir de Alemania, se volvi cada vez ms difcil escapar.
Emanuel: "Es imposible esperar "que los nazis tengan espritu deportivo, "ya que llegaron al poder mediante la traicin, "la violencia y el derramamiento de sangre.
"Considerar a esos hombres "verdaderos guardianes del deporte, "entregar los Juegos Olmpicos a esa administracin, "es abrir la posibilidad de que los Juegos Olmpicos sean manchados".
Emanuel Celler.
Narrador: En 1936, los Juegos Olmpicos de verano y de invierno se realizaron en Alemania.
Para Hitler, fue la oportunidad de mostrarle al mundo una Alemania revitalizada, que, aparentemente, era amante de la paz, con una tasa de desempleo que se redujo por programas de obras pblicas y un rearme masivo y veloz.
Algunos en Europa y Estados Unidos haban amenazado con boicotear los juegos debido al trato de los nazis contra los judos, pero Avery Brundage, el presidente del Comit Olmpico Estadounidense, que en privado admiraba a Hitler y a quien no le gustaban los judos, inst a los estadounidenses a no dejarse llevar por lo que llam 'un altercado judo-nazi'.
El congresista Celler acus a Brundage de ser el incauto dispuesto de los nazis.
El 7 de marzo de 1936, menos de tres semanas despus de las Olimpiadas de invierno, Hitler envo unos 30,000 soldados a la Renania, una regin alemana que haba servido de tapn entre Alemania y Francia que, de acuerdo con el Tratado de Versalles, deba permanecer desmilitarizada.
Miles de residentes de habla alemana salieron a las calles a aclamarlos.
"El Fhrer est sumamente feliz", escribi Joseph Goebbels en su diario aquella noche.
"Francia no va a hacer nada, Inglaterra sigue pasiva y Estados Unidos no est interesado".
Al mismo tiempo, a Berln la estaban transformando en un escenario colosal para las Olimpiadas de verano.
Se esperaba la llegada de unos 1,500 reporteros de todo el mundo y el rgimen nazi se asegur de que solo vieran lo que ellos queran que vieran.
Retiraron todos los letreros que prohiban la entrada de judos a restaurantes, sacaron las publicaciones antisemitas de los puestos de revistas y ordenaron a los peridicos no hacer reportajes sobre incidentes antisemitas.
Tambin hicieron redadas y encerraron a cientos de personas romanes y sinti, a quienes a veces se les llama gitanos de forma despectiva.
"Debemos ser ms encantadores que los parisinos", les dijo Goebbels a los berlineses, "ms relajados que los vieneses, "ms cosmopolitas que los londinenses y ms prcticos que los neoyorquinos".
Pero los alemanes antinazis lograron incluir entre las pginas de una popular gua turstica un mapa con la ubicacin de las veintenas de crceles, prisiones y campos de concentracin en donde, prudentemente, estaban encerrados los enemigos del rgimen.
Aun as, los genios de la propaganda y la pompa nazi subsanaron las dudas de la mayora de los visitantes.
Thomas: "La belleza y magnificencia del espectculo "era impactante.
"El estadio era un colorido torneo "que capturaba la garganta, "el masivo esplendor de los estandartes "haca ver las llamativas decoraciones "de los mejores desfiles de Estados Unidos, "las tomas de posesin presidenciales "y las ferias mundiales como carnavales de pacotilla en comparacin".
Thomas Wolfe.
Narrador: Los nazis se sintieron complacidos de que los alemanes se llevaran la mayora de medallas, pero cuando Jesse Owens estableci tres rcords olmpicos y gan cuatro medallas de oro, se horrorizaron.
Goebbels escribi: "!Es un escndalo!
La humanidad blanca debera estar avergonzada".
Hitler le asegur a su crculo ms cercano que, en el futuro, las Olimpiadas siempre se realizaran en Berln y que ningn hombre primitivo tendra permitido participar nunca ms.
El embajador de Estados Unidos, William Dodd, no se dej engaar por la pompa de los nazis y se mantuvo alejado de los juegos.
Le inform a Washington que los judos-alemanes estaban esperando el fin de la atencin mundial 'aterrados y temblorosos'.
Cuando los visitantes se fueron, los nazis retomaron el adoctrinamiento de los alemanes.
"Debemos criar una nueva clase de ser humano", proclam Hitler.
"Hemos comenzado a impartir a los alemanes una educacin "que comienza con el nio y termina con el viejo guerrero".
Su retrato estaba en todos los salones de clase.
A los nios pequeos les hacan recitar poemas en su honor.
Los libros para nios estaban llenos de caricaturas maliciosas de judos.
Millones de adolescentes tuvieron que unirse a las Juventudes Hitlerianas.
Los padres de los nios que se negaban eran investigados, despedidos y, en ocasiones, encarcelados.
Locutor: COMO VEN, ESTE ES UN JUDO, EL MS GRANDE RUFIN DE NUESTRO PAS.
SE CREE EL MEJOR GALN, PERO ES EL MS FEO DE TODO EL LUGAR.
Gnther: La intuicin de mi madre fue buena, dijo: esto se pondr cada vez peor.
Le escribir a tu to Benno en Estados Unidos.
Le escribi y le pregunt: puedes salvarnos?
En su respuesta dijo: sabes?
"Acabo de perder mi empleo como panadero y pastelero.
"Entonces puedo recibir a uno, pero no a todos".
De seguro hubo una reunin parental a mis espaldas y dijeron: "bien, entonces enviaremos al mayor, "con la misin de hallar otros estadounidenses que nos apoyarn".
Narrador: Gnther solo tena 15 aos y estaba indeciso sobre si irse de casa.
Gnther: Tena sentimientos encontrados.
Uno de ellos es que iba a comenzar una aventura increble.
Y luego ese sentimiento deprimente de que todo lo que conoca terminara hecho trizas.
Narrador: Gnther, finalmente, acept ir, as como intentar hallar a alguien en Estados Unidos con dinero suficiente para apoyar al resto de la familia.
Cuando su padre inici la difcil tarea de llenar el papeleo para conseguir una visa para su hijo, contrat un maestro de ingls local que haba vivido un tiempo en Brooklyn para que le enseara a Gnther todo lo que pudiera sobre Estados Unidos.
Unos meses despus, los padres de Gnther volvieron a reunir toda la familia.
Gnther: Nos reunimos de nuevo en el saln en donde haba un montn de papeles.
Era la declaracin jurada en colaboracin con la Organizacin de Mujeres Judas Estadounidenses.
Dijeron: t tienes una cita en un mes en el consulado estadounidense de Hamburgo.
Narrador: Gnther estaba completamente aterrado, Saba que los indolentes funcionarios estadounidenses de algunas ciudades, como el cnsul de Stuttgart, solan rechazar aplicantes por uno que otro tecnicismo.
Gnther: Si un virulento antisemita te confrontaba, como el de Stuttgart, este segua la ley mucho ms que al pie de la letra; ese tipo de cosas se saban.
Narrador: La cita de Gnther era con el cnsul de Hamburgo, Malcolm C. Burke.
Gnther: Estaba preparado para que me cuestionaran.
l comenz de forma muy rutinaria: de dnde vienes, cmo son tus padres?
Y luego me dijo, nunca olvidar esa pregunta: cunto es 48 ms 52?
Eso fue todo.
Puso su nombre en mis papeles de identificacin juvenil y ah estaba yo, listo para emigrar.
De haber vivido en Stuttgart, no me haba ido.
Timothy: Casi todos los ms grandes rescatistas eran diplomticos y personas que parecan tener una vida sin lujos y que la mayora del tiempo parecan llevar una hoja de papel de un lado a otro, pero resulta que esa hoja que se llevaba bien de este lado a este otro lado, salvaba vidas.
Narrador: En el otoo de 1937, se fij la fecha de partida de Gnther.
Gnther: Fueron dos semanas con una gran carga emocional.
Mi madre me llev a dar largas caminatas por la ciudad en los pocos das que nos quedaban juntos.
Jugu varias veces contra mi hermano, Werner, y l contra m.
Y todo eso era lo que me iban a quitar.
[msica] Narrador: En noviembre, Gnther Stern lleg a la ciudad de Nueva York a bordo de un buque alemn.
Despus de que Sociedad de Ayuda para Nios Judos Alemanes determinara que su ingls era suficientemente bueno para viajara por su cuenta, abord un tren con rumbo a St. Louis, donde su ta y su to lo estaban esperando.
Cinco das despus de llegar, Gnther ya estaba en la secundaria.
Consigui su primer empleo lavando trastes en un hotel del centro, pero el drama de su familia en Alemania y la responsabilidad que senta de hallar una forma de traerlos a Estados Unidos, nunca se fue de su mente.
En el verano de 1937, Herman y Lotte Bland, de Chicago, quienes haban llegado a Estados Unidos desde Polonia, llevaron a sus dos hijos a conocer el pas en el que haban nacido.
Leonard, su hijo mayor, llevaba una cmara nueva de 16 milmetros.
Harold, quien cumpli 8 aos durante el viaje, qued profundamente afectado por la pobreza y el antisemitismo que vio en ese lugar.
En Suwalki se vieron con los primos de Lotte y ella instal una lpida nueva en la tumba de sus padres.
En la plaza central del pueblo, Leonard vio a alguien que haba escrito: "Muerte a los judos" en cemento fresco y lo grab en video.
Minutos despus, llegaron policas polacos y arrestaron a toda la familia.
Los oficiales rompieron la pelcula de la cmara y despus de unas tensas horas, finalmente dejaron ir a la atemorizada familia Bland.
En los aos siguientes, casi todos los 14,000 habitantes judos de Suwalki seran asesinados.
Hasta el cementerio judo sera destruido, como si las generaciones all sepultadas jams hubieran existido.
Narrador: En 1937, los regmenes autoritarios del mundo, entraron a una nueva fase de conquista an ms peligrosa.
Hitler haba recuperado la Renania.
Las tropas fascistas italianas de Benito Mussolini haban aplastado a Libia e invadieron Etiopa, donde lanzaron bombas y gas mostaza sobre civiles indefensos.
Las fuerzas japonesas invadieron China.
En Espaa, aviones alemanes e italianos llevaron a cabo aterradores bombardeos en apoyo al levantamiento fascista en contra de un gobierno de izquierda elegido legalmente, respaldado por la Unin Sovitica.
Ni Francia ni Inglaterra ni Estados Unidos estaban dispuestos a intervenir.
Franklin Roosevelt haba sido reelegido con una victoria aplastante en 1936.
Cuatro aos del Nuevo Trato haban contribuido a restaurar la confianza del estadounidense y el pas haba comenzado a trabajar de nuevo, pero Roosevelt era un internacionalista en la presidencia de un pas aislacionista.
Las audiencias del Senado haban convencido a millones de ciudadanos que Estados Unidos entr a la gran guerra bajo engao, gracias a una conspiracin de los banqueros de Wall Street, los fabricantes de municiones y los propagandistas britnicos Gerald: Los intereses comerciales estadounidenses son egostas y avaros.
Al ver la oportunidad de lucrarse con la guerra, harn lo mismo que ya han hecho antes, si se los permitimos.
Narrador: 125,000 estudiantes universitarios protagonizaron una huelga por la paz de una hora y 65,000 firmaron un compromiso de que nunca apoyaran a Estados Unidos en ninguna guerra en la que pudiera involucrarse.
El Congreso haba reducido el tamao del Ejrcito, mantuvo al pas fuera de organizaciones internacionales y aprob dos leyes de neutralidad en las que prohiba la venta de armas y de material blico a cualquier pas beligerante.
En Chicago, el presidente Roosevelt expres pblicamente su preocupacin.
Franklin: La epidemia de la anarqua mundial se est propagando.
Y recuerden esto muy bien: cuando una epidemia de enfermedad fsica comienza a propagarse, la comunidad aprueba y somete a una cuarentena a los pacientes para proteger la salud de la comunidad y frenar la propagacin de la enfermedad.
Narrador: Pacifistas indignados ahora acusaban a Roosevelt de comenzar a llevar a Estados Unidos por el camino de la guerra al hacer un llamado a una cuarentena.
Los congresistas aislacionistas amenazaron con hacerle un juicio poltico.
Los lderes de su propio partido permanecieron en silencio.
Le dijo a un asesor: "es terrible mirar sobre tu hombro cuando intentas liderar y ver que no hay nadie ah".
Rebecca: En los aos 30 no se conceba que Estados Unidos fuese una fuerza positiva en el mundo o de que deberamos involucrarnos con el resto del mundo.
No existe ese sentido entre el ciudadano, el Gobierno y la comunidad internacional de que lo que pasa en tu propio pas sea de la incumbencia de otros.
Bajo las leyes internacionales, lo que Hitler le est haciendo a los judos no es ilegal.
En ese entonces, podas atacar a tus propios ciudadanos.
Narrador: Las corporaciones estadounidenses, como las de otros pases, siguieron haciendo negocios como si nada con el rgimen de Hitler.
Los nazis otorgaron a Henry Ford su principal condecoracin civil y su planta alemana comenz a suministrar 1,500 vehculos por ao al Ejrcito alemn, despus de rechazar una oferta de construir motores de avin para los britnicos.
La subsidiaria alemana Woolworth despidi a todos sus empleados judos como el precio para seguir haciendo negocios.
Lo mismo hizo la Associated Press, en Berln.
Todos los estudios de Hollywood, menos uno, aceptaron a los nazis, a pesar de que muchos de sus directores eran judos.
Joseph Goebbels haba cerrado el lucrativo mercado alemn a cualquier pelcula que, se considere, va en detrimento del prestigio alemn.
Durante un tiempo, el vicecnsul alemn en Los ngeles tuvo el poder de aprobar o rechazar libretos antes de que la produccin comenzara.
Entre 1933 y 1939, no se pronunci una sola palabra en pantalla contra los nazis.
Los 80 millones de estadounidenses que iban a cine cada semana daban un rpido vistazo de la Alemania nazi en cortos noticiosos hechos por Path, Paramount, Fox Movietone y Hearst Metrotone News, pero las imgenes solan limitarse a cintas producidas por los nazis.
Hombre 4: Alemania unida, es el grito del canciller Hitler al recorrer el pas.
En Westfalia lo reciben miles de entusiastas admiradores.
Narrador: The March of Time, una serie de cortos que se hicieron en asociacin con la revista Time, fue diferente.
En enero de 1938 present una pelcula llamada Al interior de la Alemania Nazi, que inclua escenas tomadas por camargrafos estadounidenses cuando los escoltas nazis no estaban mirando.
Hombre 5: La persecucin a los judos por parte de Goebbels es tan despiadada como hace cinco aos.
En los lmites de la ciudad hay carteles que dicen: "prohibida la entrada de judos".
La Alemania nazi se enfrenta a su destino con una de las mquinas de guerra ms grandes de la historia.
Y el inevitable destino de estas en el pasado, ha sido el acabar con la paz mundial, su gente y los gobiernos de sus tiempos.
Eva: Los nazis queran anexarse a Austria y se supone que habra un plebiscito para determinar si Austria lo deseaba.
Hitler no esper, simplemente entr en marzo de 1938.
Todos nuestros amigos y todos en la ciudad se volvieron inmediatamente entusiastas, nazis, salieron a las calles con esvsticas y Heil Hitler.
Narrador: Hitler llam a la unificacin de su natal Austria con Alemania 'su ms grande logro' y disfrut del entusiasmo de las multitudes que lo recibieron en Viena.
Lo describi como "un torrente de amor que jams haba experimentado".
Un cuarto de milln de judos haba logrado escapar de la Alemania de Hitler, pero ahora 192,000 judos austriacos estaban bajo su dominio y se les despoj de su ciudadana.
Hombres de las SS y agentes de la Gestapo quedaron en libertad de golpearlos y humillarlos, y luego obligarlos a limpiar eslganes antinazis de las aceras.
Eva Geiringer todava no tena 9 aos cuando los alemanes llegaron a Viena.
Eva: Fue terrible.
De un da para otro la actitud cambi.
De repente, ya no tena permitido ir a jugar con mis amigos catlicos.
Mi hermano Heinz, que en ese momento tena 12 aos, lleg a casa, se vea terrible, le haban dado una paliza.
Cuando mis padres lo interrogaron, dijo: "mis propios amigos lo hicieron "y los maestros solo se quedaron viendo lo que pasaba".
Narrador: El padre de Eva, un fabricante de zapatos, pronto se uni a los inmigrantes en potencia, en su mayora judos que clamaban en los consulados por una visa para ir a algn lugar, a cualquier lugar que pareciera ofrecer seguridad.
Eva: La gente comenz a hacer fila en los consulados.
En ese entonces se necesitaba una visa de entrada y una de salida.
Y bueno, eso... Hitler quera deshacerse de los judos, pero obtener una visa de salida era muy complicado.
Yo no quera irme.
Saba que las cosas no estaban bien, pero igual, tena a mis familiares y era mi idioma, y ese lugar me encantaba.
Y mis padres dijeron: bueno, no ser mucho tiempo.
Cosas como, vamos a regresar.
Incluso en el 38, las personas no crean que Hitler fuera a permanecer en el poder durante mucho tiempo.
Narrador: El padre de Eva finalmente consigui llevar a su familia a los Pases Bajos y establecer un negocio all, fue uno de los afortunados.
Los nazis intensificaron sus decretos discriminatorios.
A lo largo del recin expandido Reich, pronto a los judos se les exigira registrar todos los negocios de judos y todas sus propiedades, desde casas y colecciones de arte, hasta vajillas y joyas: una evidente antesala a la confiscacin.
Quienes tenan un primer nombre que los nazis no reconocieran como judo, eran forzados a adoptar nuevos segundos nombres: Israel para los hombres y Sara para las mujeres.
Todos los judos que tuvieran pasaportes tenan que estamparlos con una letra J color rojo.
Antes de 1938, los emigrantes potenciales a Estados Unidos ya deban esperar tres o cuatro meses para conseguir una entrevista para una visa con un funcionario consular.
Entonces, el constante flujo de personas aterradas se convirti en un torrente y deban esperar entre dos y tres aos.
Dorothy: "Un ejemplo fantstico "de la crueldad de nuestra poca "es el hecho de que para miles "y miles de personas, un papel con un sello "es la diferencia entre la vida y la muerte, "as como las decenas de personas "que se han volado los sesos porque no lograron conseguirlo".
Dorothy Thompson.
Narrador: Ahora era imposible, incluso para el Departamento de Estado, negar que haba una creciente crisis migratoria.
Solo entre los lderes mundiales, Roosevelt intent aliviarla, al menos un poco.
En su reunin de gabinete, cuatro das despus de que Hitler entrara a Viena, Roosevelt anunci que iba a combinar la pequea cuota de Austria con la cuota alemana, ms grande, para dar a los refugiados austriacos ms oportunidades de conseguir una visa, pero cuando Roosevelt le pregunt a su vicepresidente, John Nance Garner, expresidente de la Cmara, si podran persuadir al Congreso para que incrementaran la cuota, este dijo no.
Explic que, si sus excolegas pudieran votar en secreto, pondran fin a la inmigracin por completo.
Todos en el lugar estuvieron de acuerdo.
Timothy: Roosevelt lidiaba con una sociedad que l saba que era vulnerable a la propaganda alemana antisemita.
Lo que tena que hacer era buscar formas de salvar judos sin llamar mucho la atencin de los estadounidenses sobre lo que haca.
Deborah: Habra podido Roosevelt pronunciarse con ms fuerza?
Habra podido ejercer ms influencia?
Por supuesto, pero no tena ningn apoyo en el Congreso.
Por eso, cuando la gente lo culpa, A) Es asumen que hubiera podido dar la vuelta a las cosas.
Y B) se les olvida que la opinin pblica se opona firmemente a la inmigracin en general, sobre todo, de refugiados, de refugiados sin un centavo mucho ms y todava ms de refugiados judos.
Fue culpa de mucha gente; de todos.
Daniel: En 1938, le preguntaron a los estadounidenses si crean que la persecucin a los judos en Alemania haba sido culpa de los mismos judos.
Y dos tercios de los ciudadanos dijeron que en parte o completamente.
A los judos les estaba pasando algo terrible en el extranjero y muchos estadounidenses tendan a culpar a los judos.
Narrador: Roosevelt convoc una conferencia en Evian, Francia, para que la comunidad internacional debatiera una solucin colectiva al problema de los refugiados polticos que buscaban huir de Hitler.
Se cuid de no mencionar que la mayora de quienes huan eran judos.
Rebecca: En el Gobierno exista la sensacin de que el antisemitismo en Estados Unidos era tan fuerte, que no queran que la gente pensara, que ni sospechara que el pas hara algo en especial por los judos: rescatarlos.
Narrador: Dado que el Congreso de estadounidense no estaba dispuesto a modificar el sistema de cuotas del pas, Roosevelt no le pedira a otro pas que modificara sus propias leyes para recibir ms inmigrantes, aunque esperaba que otros pases se ofrecieran a hacerlo en la prxima conferencia.
En julio, representantes de 32 pases se reunieron durante una semana y solo lograron establecer un Comit Intergubernamental para los Refugiados, sin fondos ni poder para ayudarlos.
Daniel: Todos los representantes de las 32 naciones en la conferencia dijeron: "es un problema es terrible.
"Explicaremos por qu no podemos recibir refugiados en este momento".
Narrador: El delegado francs afirm que Francia haba alcanzado "un punto extremo de saturacin con respecto a los refugiados".
Cuatro pases de Centro Amrica dijeron en conjunto que no necesitaban comerciantes ni intelectuales, con lo que se referan a los judos.
El vocero de Australia afirm: "dado que no tenemos un problema racial real, no deseamos importar uno".
Gran Bretaa se neg a recibir ms y luego limit drsticamente el nmero de judos que podan ir a Palestina, el territorio en Oriente Medio que controlaban.
Representantes de organizaciones judas estuvieron presentes, pero solo como observadores.
La joven Golda Meir record su dolor, ira, frustracin y horror porque no le permitieron hablar.
Deborah: Fue una semana con naciones que se ponan de pie una tras otra para decir: esto es terrible, pero no queremos a ninguno de ellos.
En ese punto, los alemanes dijeron: ustedes no quieren a los judos mucho ms que nosotros.
Narrador: Chaim Weizmann, presidente de la Organizacin Sionista Mundial, dedicada a crear un Estado judo en Palestina, digo que el planeta ahora estaba dividido en lugares donde los judos no podan vivir y lugares a los que no podan entrar".
Locutor: LOS CHECOS SE UNEN PARA EVITAR EL DESTINO DE AUSTRIA.
Hombre 6: Hoy las alas de la flota area alemana son una sombra amenazante para toda Europa, desde el cielo y las autopistas se aproxima el estruendo de la creencia del dictador: !la fuerza hace el derecho!
Atrapada entre las tenazas pangermnicas est la pequea Checoslovaquia, una repblica de 15 millones de almas.
Narrador: A finales del verano de 1938, Hitler reclam el derecho de hacerse con los Sudetes: la regin de germanoparlante de Checoslovaquia.
Hombre 7: La tensin se eleva casi a un punto de quiebre, la fuerza se responde con fuerza, Checoslovaquia se moviliza.
Narrador: Francia y la Unin Sovitica haban firmado un pacto de defensa mutua con los checos.
Gran Bretaa se moviliz, pero al final, ningn pas se mostr dispuesto a salir en defensa de Checoslovaquia.
En lugar de eso, en una reunin del 30 de septiembre con Hitler, en Mnich, el primer ministro britnico, Neville Chamberlain y el primer ministro francs, Edouard Daladier, les dijeron a los checos que no tenan opcin ms que ceder su territorio, a cambio la promesa de Hitler de que no exigira ms territorio.
La Alemania nazi se haba convertido en la nacin ms poderosa de Europa, pero tambin enfrentaba un nuevo problema.
Peter: Existe una contradiccin fundamental entre las dos enseanzas principales de la ideologa nazi.
La primera enseanza es que los judos deben ser expulsados porque corrompen y ponen en peligro al Estado, pero la segunda enseanza es que para que Alemania sea una gran potencia, debe conseguir espacio vital, expandirse a territorios que le permitan producir alimento para sostener a su poblacin y con recursos naturales para mantener su poder.
Bien, en la Europa de los aos 30, estos dos principios se contradecan porque los nazis queran que su espacio vital estuviera en el punto exacto del planeta con la mayor densidad de poblacin juda: Polonia, Ucrania, Lituania.
Entonces los nazis se dieron cuenta en la dcada de 1930, cuando sacaron al 69% de los judos de Alemania y se expandieron a Austria, los Sudetes y Checoslovaquia, de que a cada paso adquiran ms judos que prcticamente cancelaron a casi todos los judos que haban sacado hasta la fecha.
Sol: A mitad de la noche comenzaron a golpear la puerta con fuerza.
Mi padre abri y, en efecto, haba dos policas afuera.
Entonces le dijeron a mi padre: vstase, vendr con nosotros.
Mi madre me estaba abrazando, entonces comenc a llorar y uno de los policas le dijo a mi madre: "cllelo o lo voy a matar".
Y se llevaron a mi padre.
A la maana siguiente, fuimos a la estacin de polica.
Mi madre quera saber qu le haba pasado.
Cuando llegamos a la estacin, haba unas 100 o 150 mujeres judas esperando.
Para mi madre fue evidente que se haban llevado a todos los hombres judos de origen polaco y los haban deportado a Polonia.
Narrador: Fue la primera deportacin masiva de judos desde Alemania.
17,000 judos polacos fueron declarados aptridas, separados de sus posesiones y trasladados por la frontera hasta Polonia.
Timothy: En Europa Oriental hay un dicho que reza, "lo que mantiene unidos al alma y el cuerpo es un pasaporte".
Es decir que los documentos, la idea de que eres ciudadano de alguien, de que hay un Estado en algn lugar que vela por ti, es fundamental para tu capacidad de sobrevivir en el mundo moderno.
Herschel: "Despus de todo, ser judo no es un crimen.
"No soy un perro.
"Tengo derecho a vivir.
"Mi pueblo tiene derecho a existir en esta tierra, pero aun as nos cazan como animales en todas partes".
Herschel Grynszpan.
Narrador: En el otoo de 1938, Herschel Grynszpan, un joven de 17 aos que viva en Pars, se enter de que su familia, al igual que el padre de Sol Messinger, estaba entre los deportados de Alemania a Polonia.
La hermana de Herschel le escribi desde un miserable campo de refugiados rogando por ayuda.
No tena forma de ayudar.
No tena papeles ni la posibilidad de ganarse la vida.
Era un aptrida ms en un continente cada vez ms turbado por aquellos que no tenan a dnde ir.
En Pars, el 7 de noviembre, Grynszpan compr una pistola, entr a la embajada alemana y pidi hablar con el embajador.
En su bolsillo llevaba una postal dirigida a sus padres.
Le pidi perdn a Dios por lo que estaba a punto de hacer: "Debo protestar", escribi, "para que todo el mundo escuche mi protesta".
Cuando lo llevaron a la oficina de un funcionario alemn de menor rango, llamado Ernst Vom Rath, Grynszpan sac su arma, grit que actuaba en nombre de todos los judos deportados de Alemania y le dispar cinco veces en el estmago.
Rath falleci dos das ms tarde, el 9 de noviembre.
Grynszpan fue arrestado y desaparecido.
Los lderes nazis vieron una oportunidad de oro.
Goebbels orden a la prensa alemana que denunciara el asesinato como un ataque deliberado del judasmo mundial que provocara, lo que l llam, "las peores consecuencias para los judos alemanes".
Hitler orden un ataque fsico masivo y coordinado contra los judos en cientos de comunidades con el objetivo de obligar a la mayor cantidad posible a huir de su pas.
Se escenific como un 'levantamiento espontneo', por lo que algunos miembros de las SA y de la Gestapo se vistieron de civiles para atacar hogares, tiendas, sinagogas, cementerios y a cualquier judo que se les atravesara.
Se inst a los estudiantes a unirse.
Los bomberos se quedaron quietos y permitieron que las propiedades de los judos se quemaran.
La Polica solo protegi los locales y hogares de propiedad de los llamados 'arios'.
Sera recordada como la 'Noche de los Cristales Rotos', Kristallnacht.
Susan: Tena 9 aos y mi hermano y yo estbamos durmiendo en la habitacin.
Eran como las 11 de la noche cuando de repente lanzaron ladrillos y piedras a nuestra ventana.
Yo estaba muy asustada y me tap con una manta.
Y mi hermano, que era menor que yo, se acerc a la ventana, se empin, mir por la ventana y dijo: "Suzie, los que estn lanzando "ladrillos y rocas a la ventana son nuestros vecinos".
Entonces fuimos a la habitacin de nuestros padres y nos abrazamos tratando de decidir qu hacer.
Luego, cargaron un poste de luz y lo estrellaron contra la entrada principal, que era de vidrio.
Narrador: En Berln, Sol Messinger de 6 aos, ansioso por su padre que est en Polonia, est abrazada a su madre en su apartamento.
Sol: Vi que haban quemado la sinagoga.
Cuando hablo de eso, es como si pudiera oler el humo.
Esa era la sinagoga a la que bamos a orar, a la que mi padre me llevaba en el Sabbat.
Y ah estaba, ardiendo.
Narrador: Los alemanes destruyeron 1,400 sinagogas y otros sitios religiosos judos, destruyeron y saquearon 7,500 negocios de judos, asesinaron a por lo menos 91 personas e hicieron que otras 300 se suicidaran.
Muchas ms fueron golpeadas, violadas y humilladas.
Susan: Vi al rabino en su terraza con dos hombres que supongo que eran de las SS y estos lo sujetaban por los brazos, otro hombre se acerc y le cort la barba.
En ese momento para m fue tan impactante, porque era el smbolo de que era un rabino.
Era impresionante que alguien pudiera hacerle eso al rabino de nuestra ciudad.
Mi padre tena dinero ahorrado.
Lo haba guardado bajo el colchn porque en ese entonces los judos no podan tener dinero en el banco.
Me dio el dinero y me dijo que lo guardara en mi ropa interior.
Pens que si pasaba algo, no iban a buscar si haba dinero en la ropa interior de una nia.
Narrador: Los nazis arrestaron a unos 30,000 hombres judos en toda Alemania y los hicieron atravesar muchedumbres que se mofaban de ellos para llegar a buses y camiones que los llevaron a Dachau y a los recin construidos campos de concentracin en Sachsenhausen y Buchenwald.
All los reunieron, los golpearon, los hicieron pasar hambre y los dejaron salir solo si entregaban todas sus propiedades al Estado y aceptaban irse del pas.
Susan: Antes de la Noche de los Cristales Rotos, mi padre quera quedarse en Alemania, pero mi madre siempre haba querido venir a Estados Unidos porque haba escuchado cosas maravillosas de este pas.
Pero despus de la Noche de los Cristales Rotos, los dos queran irse y creo que todos los judos de Alemania queran irse.
Joseph: El primer objetivo era llegar a Estados Unidos, representado por la Estatua de la Libertad.
De nio, haba odo hablar de la Estatua de la Libertad y de lo que significaba; ese era el objetivo.
Otto: "Qu se puede decir en tiempos como estos?
"Debemos estar agradecidos por lo que todava tenemos "y no perder la esperanza "Aqu tambin hace demasiado fro, "y todo el tiempo estamos pensando "en aquellos que, a diferencia de nosotros, no tienen un lugar clido donde quedarse".
Otto Frank.
Narrador: Otto y Edith Frank haban estado viviendo cmodamente en msterdam durante cuatro aos.
l haba establecido un exitoso negocio.
A su hija mayor, Margot, le iba bien en la escuela, al igual que a su hija menor, Annelies.
Pero despus de la Kristallnacht, una oleada de nuevos refugiados judos sali de Alemania y narraron las atrocidades de lo que haban vivido.
Con el objetivo de poner mayor distancia entre su familia y los nazis, Otto Frank viaj al consulado de Estados Unidos, en Rotterdam, y anot su nombre en la creciente lista de judos de la Gran Alemania y Checoslovaquia que esperaban poder huir a Estados Unidos.
[msica] [msica] Narrador: En el prximo "Estados Unidos y el Holocausto" Un xodo desesperado desde Europa.
Peter: En todos los consulados norteamericanos en Alemania, haba judos buscando refugio.
Narrador: Un llamado por el aislacionismo estadounidense.
Deborah: Los aislacionistas, los antisemitas, se destaparon.
Narrador: Y tras las lneas enemigas comienza lo impensable.
Daniel: Mientras nos pasaba eso, no podamos creerlo.
Narrador: En el prximo episodio de "Estados Unidos y el Holocausto".
Narradora: Vea la serie completa, acceda al detrs de cmaras y entrese de cmo presentar "Estados Unidos y el Holocausto" en el saln de clases.
Visite pbs.org/holocaust o la app de video de PBS.
Para adquirir "Estados Unidos y el Holocausto" en DVD o Blu-ray, visite shoppbs.org o llame al 1-800-PLAY-PBS.
Tambin puede adquirir un CD con la msica original de la serie.
"Estados Unidos y el Holocausto" tambin est disponible en PBS Passport y en Amazon Prime Video.
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